Friday, 21 June 2013

zumba en el infierno


queridos y queridas, los que seguís el blog sabréis que hace ya tiempo me apunté al gimnasio (si no os recomiendo "la piscina"). como ya podíamos imaginar, he tenido mis más y mis menos con la asiduidad. da igual si tienes el gimnasio que te puedes tirar haciendo el ángel desde tu ventana, una es capaz de hacer petit point con los pies con tal de encontrar una excusa para no ir. el caso es que con mis idas y venidas pues olvidé momentáneamente los horarios. hasta ahora...
a zumba iba los lunes. ni los martes ni los miércoles ni los domingos. 
los lunes. y por una razón.
partamos de la base que una no es profesional del baile (sorpresa). pero tampoco disléxica. hay materia, así que algo nos podemos mover. el asunto es que necesitamos una profesora que nos ponga las cosas sencillas. directas. simples. para lerdas. ya en clase, todas nos dejamos llevar pensando que somos beyoncé. y de beyoncé nada. ni en sus fotos malas. pero al menos sigues los pasos y tu cráneo no da con el codo de la de al lado de la emoción. el grado de movimiento de cadera eso sí es secundario y opcional.
el caso es que para que una consiga dicho objetivo va, insisto, los lunes. los lunes da la clase petra, una rubia neumática recauchutada que nos deja a todas a la altura del betún. la tía se mueve que parece gelatina royal. pero al menos lo que yo hago se asemeja parcialmente a lo que ella hace. si me dice que va a hacer salsa, hago salsa. si es rumba, pues rumba. si ella cuenta 1, 2, 3, y 4, efectivamente es 1, 2, 3, 4, y si ella dice que vamos hacia la derecha, todas (importante) vamos a la derecha.
sin embargo esto no pasa todos los días. despistada con el vaivén de los horarios me planto en el gimnasio un sábado, horror. los sábados pertenecen a daniella.
daniella tiene el culo más duro que el acero galvanizado. es brasileña así que una da por hecho que cada clase van a ser los carnavales de río. ella entra siempre saludando a todas que parece la reina de la comparsa. un desparpajo. una soltura. piensas "si ella no sabe, ¿quién coño va a saber?" 
error número uno. yo soy española y si te bailo por bulerías soy chiquito, no sara baras. pero, he aquí un dato importante, no soy monitora. ella sí.
el caso es que primero pregunta si alguien no ha hecho nunca zumba. el otro día había tres novatas. una rubia que parecía iba rodar el próximo anuncio de nike. toda ella de rosa y divina de la muerte. y luego dos negras de amplias dimensiones que habían decidido colgarse el joyero entero en su cuerpo. más oro que en un "compro y vendo". daniella, con una sonrisa que no puede ser más inocente y cordial, les comenta que primero calentaremos y más tarde subiremos el ritmo. ellas devuelven la sonrisa tímidamente.
ilusas...
efectivamente daniella empieza con lo típico. que si pierna estirada para atrás. que si el brazo alrededor del cogote. que si botamos un poquito. para un lado. ahora para otro. soltamos los músculos. y de repente...
de repente daniella no es daniella sino el demonio de tazmania. no sé en qué momento ella debe pensar que pasamos de ser meras clientes de un gimnasio a componentes del cuerpo de baile de jennifer lópez. pero es en ese preciso instante cuando tú te despides de tu salud mental y, sobretodo, de tu dignidad.
hay dos cosas que has de temer cuando estás en su clase. 
1) su cara. cuántos más guiños, señas, muecas y aspavientos haga su rostro, menos te vas a enterar. ella cierra los ojos y entra en un trance epiléptico en el que las demás no somos partícipes. ella cree que sí. pero no. por una sencilla razón.
2) sus gestos. nuestra querida monitora, además de sufrir tics faciales a go gó, se cree la teniente o'neal de misión secreta en irán y comienza a realizar ademanes que solo ella entiende. utiliza sus manos para hacer señas que luego no se corresponden con la realidad de la coreografía.
a estas alturas la clase es un cuadro de mamarrachas. las dos negras no se enteran de nada, además que yo creo que los 15 kilos de metal que llevan encima no les beneficia para nada. la que arrampló con el modelito perfecto en decathlon está espasmódica. la pobre se lo toma tan a pecho que creo colapsará en cualquier momento. luego está la inglesa de metro noventa con menos carne que la pata de un gorrión, que da igual que no se pierda ni una clase, la mujer tiene el sentido del ritmo en el empeine y parece que esté escuchando otra música diferente. además, como buena inglesa que es toda ella es un colorete. a esa mujer le falta oxigenación por toda la cara. también tenemos a las ratillas. esas dos que siempre se ponen en primera fila con gafillas y que al escuchar la canción empiezan la coreografía antes que la propia monitora. bueno, pues esas mismas mañana están en el hospital con dislocación de cadera. y luego estoy yo. que miro alrededor pensando "¿soy la única que se percata de este "sindios"?
juro en arameo, y en sumerio, y en sánscrito. nunca. nunca. nunca más un sábado.
tras 45 minutos de locura absoluta, de jaqueca crónica, de leches por doquier que parecemos pollos sin cabeza y no una clase, llega el estiramiento final. yo respiro.
de nuevo, ilusa...
ella, daniella, no contenta con la humillación y la anarquía por las que nos ha hecho pasar. decide que nos pongamos en pareja y nos hace realizar una especie de ballet absurdo con una completa desconocida como si tuviésemos cuatro años y en prescolar. ya no me siento mujer. amputada de mi femineidad, acabo la clase con la sensación de tener que ponerme el "babi" y jugar con acuarelas al llegar a casa mientras me tomo la merienda.
ni "woman power", ni beyoncé, ni qué niño muerto...
ironías de la vida, he pagado por este maltrato. 
epic fail.

nunca. nunca. nunca más un sábado.


Wednesday, 12 June 2013

"¿qué tal vas de lo tuyo?"


queridos y queridas, hay una pregunta que se repite generación tras generación. un eco que reverbera sin cesar. no importa de dónde provenga uno. da igual a qué medio en particular nos dediquemos. qué más da la edad que tengas. si te dedicas a cualquier rama artística y alguien de fuera quiere saber cómo te va, la frase que te perseguirá de por vida es aquella de: "¿qué tal vas de lo tuyo?"
no falla.
analicemos, pues.
por un lado podemos observar que no se especifica "qué" es lo tuyo. podría ser desde un resfriado común a un quiste ovárico. a mi desde luego me suena poco a cine. tampoco nos debe molestar. de toda la vida ha existido un silencio sepulcral alrededor de las enfermedades. parece que el no nombrar el "mal" hace que no exista del todo a los ojos del familiar o amigo. si no se dice es como si no fuese. porque ellos se niegan a aceptar que tú como concha velasco "quieres ser artista". de eso nada. nunca. así que lo tratan como algo mucho más liviano. porque, no nos engañemos, si te dedicas a eso del artisteo, suelen creer que es como la gripe. en algún momento pasará.
y de ahí la elección del verbo y su tiempo. "¿qué tal vas...?" es decir, cómo llevas los síntomas, se te han pasado y/o sigues con nauseas. o sea, "¿se te ha quitado ya la tontería?". 
es como cuando decías que estabas enfermo de pequeño. tus padres no te hacían ni caso hasta que no echabas la pota en medio del pasillo. de una forma u otra siempre piensan que les estás tomando el pelo. que en algún momento les vas a decir "que no! que era coña!". pero no es hasta que regurgitas el desayuno que ven que vas en serio. esto es lo mismo. los pobres sueñan que un día te levantes de la cama, entres en la cocina y espetes "estoy curada! estoy curada!" y al día siguiente te pongas a estudiar oposiciones.
"¿qué tal vas de lo tuyo?"
es curioso porque luego si preguntan a alguien que tiene un trabajo "normal" (abogado, economista, médico, sociólogo, etc), les oirás decir aquello de "¿qué tal en el trabajo?"
no lo hacen a mala fe. pero, seamos sinceros, la mayoría de familiares y amigos no saben a qué te dedicas realmente. quieren que ganes un goya, pero lo más seguro es que no lo ganes en tu vida. quieren que les invites al estreno de la película en la que trabajaste, pero a lo mejor no te invitan ni a ti. 
quieren lo mejor para ti, pero a lo mejor eso que quieren no es lo mejor para ti.
el principal problema es que amigos y familiares no saben que la enfermedad suele ser crónica. cómo les explicas que ese virus lo tienes por todo el cuerpo y que de pasajero nada. cómo les haces entender que no puedes dedicarte a otra cosa. que esto es de por vida. que no hay cura ni remedio.
y aunque la hubiese, no la tomarías.

Saturday, 30 March 2013

de londres a cuenca: segunda parte


queridos y queridas, nunca he confiado en mis habilidades automovilísticas. para que nos vamos a engañar. las dos experiencias más cercanas a lo que es conducir un coche en mi vida hasta ahora han sido: una, el mario kart de la nintendo y dos, aquella ocasión en la que pude conducir un carro de golf por silverstone (más información sobre este acontecimiento en otro momento). 
vamos, que experiencia nula.
el caso es que cuando ya tienes treinta y tres tacos como treinta y tres soles, pues una coge el volante como si no hubiera un mañana. tienes ganas de conducir.
la primera experiencia fue con mi hermana pequeña, julia. sobra decir que en ese momento, aquel en el que tu hermana se sienta de co-piloto y empieza a darte órdenes es muy triste. no sólo no sabes conducir, sino que la niñata de tu hermana te dice cómo hacerlo...penoso.
luego toca clase con la mujer de mi padre, pili. ella es profesional en esto de dar clases si tenemos en cuenta que ha enseñado ya a tres hijos antes que a ti. así que ya puedo incrustar el coche contra un bordillo mientras me desgañito que a ella no se le mueve un pelo del flequillo.
de vuelta a cuenca y en mi segunda semana manchega, me presentan a yoli, mi profesora. yoli y yo nos reímos mucho la verdad y a mi eso me tranquiliza. yoli me viene a recoger en un mercedes, que es el coche de la autoescuela y a mi ya me tiene ganada, con estilo. pero claro, yoli y yo no estamos solas, hay más alumnas que como una servidora pretenden examinarse en siete días.
en este caso tenemos a dos alumnas.
mari.
mari es un amor de persona. mari se levanta todos los días a las seis de la mañana para ponerle la inyección a su madre, luego a su padre y, a veces, llega tarde a clase porque tiene que cuidar de su tío que se está desintoxicando. cuando acabamos las clases a veces la dejamos en el hospital a ver a alguien, pero no sé a quién. ella dice que no necesita estudiar para ser enfermera, que ya lo ha visto todo. mari tiene 19 años y vive en motilla del palancar. mari es muy pequeñita, así que entre las dos llevamos un buen trajín con el asiento del coche.
cinthia.
cinthia estudia en cuenca pero es de albacete. no para de hablar y lo peor de todo, mientras habla mira al interlocutor, en este caso a yoli, a la par que conduce. cinthia se va saltando stops y cedas el paso a gogó mientras yoli le va dando collejones. y gesticula una barbaridad, como si fuera una azafata de vuelo. pero a ella le da igual, se ríe y mete primera. cinthia quiere que le examine enrique, que por lo visto habla mucho. según cinthia la última vez suspendió porque la que le examinaba no hablaba nada, no porque se comiese una glorieta.
mari me acompaña por las mañanas, cinthia por las tardes. por las mañanas todo me sale bien, por las tardes soy un manojo de nervios a la que se le cuela el coche cuesta abajo.
me pregunto por qué...
como ha habido tanto follón con mi nota del teórico me dejan la última para el práctico y sola. secretamente lo agradezco, tener a cinthia en el mismo habitáculo mientras cuenta cómo casi prende fuego a su casa mientras cocinaba unas croquetas (como efectivamente hizo al examinarse por segunda vez), la verdad no me hacía especial ilusión.
de hecho sé hasta dónde empezamos el exámen, la avenida de la música (qué bonito) y dónde acabamos, en la jefatura de tráfico (muy propio). total que ahí que nos presentamos la yoli y yo. pero pasan los minutos y ahí no hay ni examinador ni ná. el caso es que la yoli llama a tráfico y "oh sorpresa" el examinador ni sabe que tiene exámen conmigo. no me lo puedo creer. yoli se gira "pero por qué todo te pasa a ti?". quiero llorar. "no lo séeeeeeeeeeeeeeee".
total que nos presentamos en tráfico. "tú te examinas hoy como que me llamo yoli". y ahí va ella, a galope a por el jefe de tráfico. tras unos minutos tensos no, lo siguiente, consiguen que se presente ángel, mi examinador, que estaría comiéndose unas judías blancas o algo así porque viene con cara de estar haciendo mal la digestión. por qué, oh señor, por qué.
y claro, nos montamos en el coche pero es que yo me había "aprendido" un poco la ruta desde la avenida de la música. pero no, estamos en un lugar diferente y yo no soy de cuenca. "durante diez minutos señorita conducirá de manera autónoma". estupendo. y ahora a dónde le llevo yo? que no tengo ni idea? pues ala, le llevo hacia el único lugar que conozco desde allí...la autopista. así, para empezar suavecito. el exámen lo paso mirando de reojillo a yoli, que con las manos me va haciendo gestos por si voy muy deprisa o muy lenta. ella no deja de darle conversación al hombre, por aquello de  a ver si lo despistamos un poco y no ve que estás un poco cagada.
la verdad es que una vez pasado el susto inicial iba tan contenta. pero tensa, claro. así que hacia el final del exámen, cuesta arriba y parada en un semáforo en rojo me doy cuenta que el tobillo derecho no me responde y no puedo acelerar. me cago. qué hago? la luz de peatones comienza a parpadear. y ahora qué? se pone en verde. no me queda más remedio que acelerar con toda la pata, como si fuese un bloque. pero sé que como esto se me alargue mucho se me va agarrotar toda la pierna. el hombre no deja de darme indicaciones y yo me siento como una acordeón.
cuando ya creo que me voy a tener que amputar la pierna por fin acabamos. 
y, milagro de milagros, apruebo.
sin sangre aún en la pierna derecha abrazo a yoli y me dirijo cojeando hacia la autoescuela para que me den mi "L". ese símbolo de drama, de libertad y de esfuerzo.
marcho feliz de la vida ese mismo día a madrid. y de ahí directa a londres.
y en londres...en londres llego como si me hubiesen metido en una turmix a toda potencia. no me puedo creer lo que he hecho. lo que he vivido y a la gente que he conocido. no doy crédito a que unas semanas antes en mi cuarto popito me dijo aquello de "y por qué no vas a cuenca?".
y yo dije "por qué no".

Thursday, 28 March 2013

de londres a cuenca: primera parte

queridos y queridas, a veces creo que funciono a impulsos. a ráfagas neuronales que hacen que una idea se me meta en la cabeza y ya no me deje ser. eso es lo que ocurrió a continuación.
un día sin venir muy a cuento le comento a popito, mi compi de piso y alma gemela en otra vida, que me encantaría sacarme el carnet de conducir pero que claro, o no tengo tiempo o no tengo dinero. él, muy serio, me comenta que por qué no me voy a cuenca a la autoescuela de los famosos. al principio le suelto un espasmo nervioso hecho risa, pero al ver que no se le mueve el bigote ni un milímetro, me creo que no, que de verdad me lo dice en serio. él me explica que hace un tiempo se puso de moda que los actores, toreros, y artistas de la farándula así en general se fueran a hacer un intensivo durante dos semanas para sacarse el carnet de conducir a cuenca. sigo sin creerme mucho lo que me dice popito, pero lo miro en internet y, efectivamente hay anuncios y foros y comentarios sobre los intensivos...
claro que una cosa es pensarlo y otra muy distinta verbalizarlo. cuando se lo empiezas a comentar a la gente la cosa pierde su gracia. tus hermanos directamente no te creen. ya se lo puedes repetir por activa y por pasiva que cuando piensan que tu no te das cuenta, los pillas mirándote como si fueras un ovni caído del cielo. tu padre por otro lado al principio piensa que te has vuelto loca ya del todo. "oye, papá, que a ver si me puedes llamar a un par de autoescuelas en cuenca que a lo mejor me hago un intensivo de dos semanas". él se escojona. y con razón. mi madre no. las madres están hechas de otra pasta y ellas te sueltan un "ah, me parece estupendo" que te dejan ojiplática.
el caso es que lo que empezó como una inocente conversación en londres, acaba siendo una realidad a mano llena...sobretodo cuando estás de camino al aeropuerto de gatwick para pillarte un avión a madrid y de ahí casi directa a la estación sur de autobuses.
la verdad es que eso de salir de la estación sur ya la cosa se pone seria. no pretendo ofender, pero una de repente se siente parte del pueblo llano. es lo que tienen los autobuses interprovinciales, que a una parece que le falta la empanada de ternera y las migas en el taper. ojo, que antes era la mar de asidua que estudié la carrera en salamanca con novio en madrid. relación intensa...entre auto res y yo, digo. pues esto era como un deja vu.
no es hasta que no llego al hotel cortés y dejo la maleta en mi futura habitación durante catorce días cuando de veras me doy cuenta que sí, que he ido a cuenca a sacarme el carnet de conducir. a los que os entra la risa floja he de decir que la primera opción era tarancón así que...chitón.
el caso es que a la mañana siguiente me presento en la autoescuela rubio. allí el dire, jaime, mantiene una acalorada conversación por teléfono pero indica que me siente. "que no fernando, que no coño, que me mandaste un segundo email en el que la yoli iba a las ocho y la has liado parda!". tapa el teléfono. "es el coordinador de tráfico, que es un incompetente". pues bien empezamos.
jaime me da mi manual y me sienta delante del ordenador. "ala moza, hasta que te hartes!". 
si una cosa siempre he tenido clara desde que decidí ir a cuenca es que el teórico lo tenía que sacar bordado. lo de conducir era otra historia, pero lo de empollar siempre se nos ha dado bien cuando nos da la gana. también ayuda que el profesor de teoría suelte perlas como "a ver, tráfico no es que te prohíba beber...al revés, te dice que bebas hasta que te salga el barco de cutty shark en una ecografía...pero que no conduzcas". ese es alberto, un crack de persona. en cuanto le conocí pensé que era gay pero me dije que a lo mejor es que al estar rodeada de hombres mucho más femeninos que yo, ya veía maricones donde no los había. hasta que claro, nos dijo que el ocho de marzo era el día de la mujer trabajadora porque "nosotras" trabajamos mucho...así que vamos, que mi radar funciona divinamente.
el caso es que llego al exámen dispuesta a comerme el mundo. si no me leí el test mil veces no lo hice ni una. al salir, le pregunté a jaime un par de dudas y resultó que las tenía bien...perfecto.
vuelvo al hotel a comerme las uñas de los pies mientras espero que la dgt saque las notas. tras refrescar la pantalla la mar de veces, una directamente se cae de la cama cuando ve que bajo su nombre alguien ha escrito "25 fallos". perdona? disculpa? me estás contando que me he hecho todos los tests de españa para venirme a cuenca y fallar todas menos cinco? para eso las fallo en inglés que quedo mejor. intento no pensar en cómo le voy a decir a familia y amigos que de dos semanas nada. una.
a las cuatro estoy en la puerta de la autoescuela como un bulldog, pero jaime me tranquiliza y me dice que ha habido un fallo a nivel nacional con los exámenes y que el asunto se retrasa. da igual, no hay tiempo que perder, esto es un curso intensivo, así que me ponen con las prácticas...
pasa un dia, dos y al tercero, mientras me paro tan contenta ante un stop yoli, la profe, me dice muy seria "haz una parada ahí enfrente" "no jodas yoli" "tu para" "no habré suspendido?""que pareeeeeees". total que paro. "tienes cinco fallos, estás suspensa".
drama.
me vuelvo temblando a la autoescuela e intentando cubrir las lagrimillas a lo "candy candy" que amenazan con salir de mis ojos. una servidora se niega a aceptar el resultado. jaime me recibe con cara de funeral y me dice que me pase por tráfico pero que lo han corregido por segunda vez. en la dgt pido mi exámen y me comentan que vaya al día siguiente. al volver a la autoescuela me quiero morir ante la obligación de sentarme de nuevo ante el ordenador a hacer tests como una autómata. empiezo a contestar las preguntas casi sin pensar. click click click. las tengo todas bien. click click click. y eso que no estoy poniendo ni un ápice de esfuerzo. click click click. "jo jaime, con lo feliz que estaba conduciendo" "claro moza, lógico, pruebas el jabugo y ahora te toca comer gachas otra vez".
hay algo en la lógica conquense que es sabia a reventar. 
al día siguiente voy a tráfico con las marcas de la sábana pegadas aún en la mejilla. un cuadro. el jefe me ve y me dice que va a buscar el exámen y se va por la izquierda. como si fuera una escena de teatro, veo que vuelve hacia la derecha, y luego de nuevo para la izquierda. le sigo con la mirada como si estuviese en un partido de ping pong. él ni me mira, pero cada vez lleva más papeles en la mano. al volver ni siquiera me da el exámen. "mmmmmmmmm, a ver cómo te explico, no te puedo asegurar nada pero por lo que veo hay un par de fallos en la corrección de tu exámen así que tengo que hablar con madrid...pero tiene buena pinta".
salgo de tráfico que me siento mary poppins sobrevolando cuenca. no me lo puedo creer.
a la hora exacta llama, por lo visto sólo tengo un fallo. jaime, "esto no me había pasao en la vida".
bienvenido a la mía....

Monday, 21 January 2013

viajes low cost


queridos y queridas, aún arriesgándome a quedar como una petarda, he de decir que llevo toda una vida metida en un avión.
mi primera vez fue a los pocos meses de nacer. mis abuelos vivían en argentina y mi madre me llevó a que me conocieran. pero el bautizo real llegó a los tres años cuando mi madre se fue a vivir a menorca. los viajes a madrid eran el sueño de cualquier niño: fanta de naranja, cacahuetes y rotuladores carioca. tampoco nos olvidemos de ese mini bolso rojo que te colgaban del cuello como si fueras una vaca donde guardabas tu billete y que confirmaba que eras un menor viajando solo. los demás niños del vuelo, bajo las faldas de sus madres, no podían más que mirar con envidia y resquemor ese símbolo de independencia que colgaba de tu cuello.
la confirmación llega unos años más tarde cuando (de nuevo) mi madre se va a estados unidos y yo con ella. los vuelos transatlánticos fueron la revelación. con diez años y unas dos veces por año iba y venía yo sola. aquí no había bolsito, pero sí una sala de espera llena de niños sin padres. era como una versión light de el señor de las moscas. niños saltando por sofás con la camisa fuera del pantalón, con mocos resecos y colgantes, cordones desatados y restos de chocolate por todo el hocico.
el apocalipsis.
total, que siguiendo con la comparativa esto de vivir en londres supongo será como el matrimonio.
sin embargo, y en estos años de unión entre londres y yo surgieron los primeros roces debido a las "aerolíneas low cost". una que es experimentada clienta de diversas y varias compañías no estaba preparada para lo que le venía encima. no atisbé, ni de lejos, que volar se convertiría en una de las experiencias más traumáticas de mi vida.
los primeros problemas en nuestro matrimonio fueron leves. o yo, cegada por mi amor a volar, los dejaba pasar y encontraba múltiples excusas ("es que es muy mala temporada", "claro, es que con estos precios la gente se entusiasma", etc). hasta que, pobre de mi, me di cuenta de una vez por todas que volar había cambiado por y para siempre.
yo soy de las que disfruta hasta haciendo la maleta. no hay cosa que más me guste que pensar en qué llevar, coger el tren que me lleva al aeropuerto, pasar seguridad e, incluso la comida de los aviones. disfruto con y cada elemento del trayecto porque significan una sola cosa: voy a viajar.
a hacer turismo, a ver amigos, a visitar familiares...a lo que sea pero dejando atrás las preocupaciones y la rutina.
adoro viajar. y más si es en avión transatlántico que eso supone que me voy aún más lejos, lejísimos. (y que cuento con un catálogo de películas mucho más amplio).
pero como digo, esto ha cambiado.
para empezar está la mala leche que te brota cuando sacas el billete y ves que entre gestiones, iva, impuestos y pluses varios por tarjeta visa electron el billete te sale por ciento cincuenta en vez de veinte.
luego está esa tensión cada vez que te mandan el mail para que imprimas tu tarjeta de embarque, que si no luego te encasquetan sesenta euros como sesenta soles. pero tú y yo y todos sabemos que lo vas a dejar para la noche antes de que salga tu vuelo rezando para que no se te acabe la tinta de la impresora en ese preciso instante.
ya con todo preparado está la gran pregunta...¿cómo coño llego al aeropuerto? londres es diferente porque no hay uno, ni dos, ni tres, sino cinco aeropuertos con diferentes y múltiples formas de llegar a ellos. tú pregúntale a cualquier persona en londres cómo llegar al aeropuerto de stansted que te sabrá decir cómo ir hasta en ala delta.
total que una vez allí está el momento seguridad que es mítico. da igual lo preparado que llegues a la cinta que siempre, siempre ocurrirá algo para que pierdas los nervios. se te olvida quitarte los pendientes, te tienes que quitar los zapatos, te pita, se te engancha la bufanda con el bolso, olvidas sacar una botellita de agua con restos de babas, etc. el asunto es que tendrás a alguien detrás con el aliento en el cogote. ah sí, se me olvidaba, y ocho de cada diez veces te habrás puesto los calcetines más feos, rotos u horteras que hayas encontrado en tu armario. con clase.
pero cuando llegas a tu puerta de embarque es dónde de veras uno puede diferenciar a los amateurs de los profesionales.
los amateurs son lo más. para empezar están sentados esperando a que les llamen tan pichis. que por dentro no puedes evitar pensar "luego me llorarás cuando no encuentres sitio". tú, que eres una profesional, te pones a la cola aunque te quede una hora para embarcar. ah, y cuanta más cola se forma detrás tuya, más orgullosa estás de ti misma. siempre está algún desgraciado que llega cinco minutos antes de que abran las puertas y se pone el último a la cola. ese siempre da una penita...
además los amateurs nunca pierden la esperanza. son positivos por naturaleza. pero la cruda realidad les da una torta a mano abierta en toda la cara en forma de azafata de ryanair. esa azafata poderosa y en ocasiones cruel que tiene tu futuro en sus manos. ellas son como jedis, están en todas partes. son como gandalf, si ellas dicen que no pasarás, tú te jodes y no pasas. principalmente, por dos motivos: porque has intentado pasar con la maleta reglamentaria y un bolso cruzado estratégicamente oculto bajo el abrigo (ella tiene mirada láser y siempre, digo siempre, te pillará) o porque, efectivamente, tu maleta cumple los requisitos pero va más petada que sol en fin de año. aquí es cuando las imágenes dantescas transcurren una detrás de otra: esas personillas amateurs intentando ponerse toda la ropa de la maleta encima o ese hombre indignado que se niega a pagar un extra.
tú les pasas pensando "si ya lo sabes para qué lo haces".
total que ya dentro es la ley del más fuerte, una mezcla de los juegos del hambre y lost. en ese momento no hay solidaridad ni modales. si hay que tirar una vieja al suelo para poner tu maleta en los "compartimentos superiores", se tira. por culpa de la octogenaria con respiración asistida no te vas a pasar tú la hora y media de trayecto con la maleta bajo el asiento de delante con las rodillas pegadas a la nariz.
una vez todos apretujados como sardinas en lata y listos para despegar comienza el mercadillo ryanair. colonias, lotería, billetes de tren, cigarros electrónicos, que eso parece la latina un domingo a mediodía.
también hay que prepararse a no entender nada de nada durante el trayecto. si son azafatas inglesas, no hablan castellano, si son españolas, el inglés parece élfico. no hay manera. ¿qué ocurre? que cuando llegas a tu destino no sabes si sales por delante o por detrás porque simplemente no entiendes lo que ha dicho la azafata.
y en este momento los amateurs cometen otro error. en cuanto para el avión se avalanzan como hienas a sus maletas, ansiosos, como pensando "me la han dado antes pero ahora no". error. que te levantes de tu asiento no quiere decir que vayas a salir antes, sobretodo si estás en ventanilla. al revés, lo único que conseguirás es desesperarte, refunfuñar, acabar con el cuello roto y llegar al siguiente paso, revisión de pasaporte, más quemado que la pipa de un indio. hacedme caso, ni os mováis. no merece la pena.
y como digo, el último paso. mi reacción ante ese hombre responsable de aduanas depende de dónde me encuentre. la verdad es que a los americanos y los ingleses los veo la mar de profesionales. se dedican a eso y punto. y eso como que da un status. sin embargo en otros países, como españa, es la policía nacional. y no es por nada, pero yo siempre me pregunto, qué habrá hecho ese madero para pasarse seis horas mirando pasaportes. porque algo habrá hecho. ese tío no ha pasado por la academia para acabar en un cubículo encerrado. ese tío quiere "apatrullar" la ciudad, no nos engañemos.
el caso es que para cuando llegas a tu destino brotan dos pensamientos según qué casos. si pasas un fin de semana no te puedes creer que en dos días vayas a tener que sufrir lo mismo. si, por el contrario, pasas mínimo una semana sabes que ese trauma quedará en el olvido y que, cuando llegue el día de volver, sufrirás el proceso como la primera vez. jurarás en arameo, despotricarás pero, por desgracia, la próxima vez que veas aquello de "vuelos a cinco euros ida y vuelta" volverás a caer.
de lleno y en toda la cara.
































Thursday, 6 September 2012

polvo eres, y en polvo te convertirás

queridos y queridas, irrumpo mi silencio porque la verdad, la historia lo merece.
una de las razones por las cuales este verano me dirigí hacia costas marbellíes fue porque mi madre y yo teníamos una misión importante. misión postpuesta demasiadas veces y que urgía.
la verdad es que da hasta vergüenza verbalizarlo...
el caso es que teníamos que arrojar al mar las cenizas de mi abuela y de mi tía lourdes.
y lo califico de misión por múltiples razones. en primer lugar, porque las pobres llevaban en sus respectivas urnas dos años mi abuela y seis mi tía. en segundo lugar, porque las cenizas viajaron de madrid a coruña, y de tierras gallegas a marbella en una bolsa azul de ikea (y especifico azul porque todos sabemos que si fuese amarilla tendría nombre: hurto.) y en tercer lugar, porque eso de echar restos humanos al mediterráneo está más que prohibido. con mi abuelo materno confieso que ya infringimos la ley. pero en esa ocasión unos amigos nos dejaron un velero, así que te pasas la ley por el pebetero pero con estilo.
en este caso ya digo, ni velero, ni ná: bolsa azul de ikea.
pero la misión no es tan fácil como parece. 
para empezar porque hay que elegir un lugar con significado...ya que han estado las pobres ahí encerradas la torta de años, hacerlo con una poquita de gracia, no?
el caso es que nos podríamos haber ido a cualquier playa de marbella (será por costa, coñe). pero no, lo  más "lógico" en este caso era tirarlas en uno de los espigones del paseo marítimo del pueblo. así que, ni cortas ni perezosas, mi madre y yo aparcamos el coche (y las cenizas) en el parking y nos lanzamos en busca del lugar perfecto. y paseo para arriba, paseo para abajo deliberamos..."este no que hay mucha luz, mejor ese" "uy no, pau, que ese está muy oscuro y vamos a parecer sospechosas" "pues en ese" "no, no, que esa playa no le gustaba nada a tu abuela"...
decidimos por fin por el oscuro porque, por muy sospechosas que parezcamos, si vemos a la benemérita echamos las urnas al mar sin parafernalia, silbamos, miramos para otro lado y "pío, pío que yo no he sido".
así que de vuelta al parking recogemos la discretísima bolsa de ikea, las margaritas blancas que compramos dos minutos antes de que la floristería cierre y vamos de excursión a nuestro espigón secreto.
más, alas! de secreto nada que en el mismo lugar dónde nos disponíamos a celebrar la liturgia hay un marroquí fumándose un canuto de dos palmos.
ahí estamos mi madre y yo, con la bolsa de ikea, en un espigón oscuro al lado de un marroquí, que no sabemos si irnos, o quedarnos o sentarnos al lado de él o qué. además que tiene que ser ahí, no por nada, sino porque las olas no chocan con tanta fuerza y el viento favorece al no acabar hechas unas croquetas echando las cenizas.
total, que no hay marcha atrás y decidimos sentarnos en el lado opuesto al marroquí. el marroquí nos mira.
decidimos empezar por mi tía lourdes que lleva metida más tiempo. mi madre se pone sentimental (obvio, era su hermana) y dice unas palabras la verdad que preciosas. me toca, he de abrir la urna. "mamá esto no abre" "pau, ¿cómo no va a abrir? ¿no te dije antes de salir de casa que chequearas las urnas?" "no mamá, tú me dijiste que mirara a ver si estaban bien, y estaban en su sitio pero no las abrí" "no, no, no. pero bueno. a ver, ¿cómo se abre?" "como una lata de nesquick" "y la de tu abuela?" "igual, pero la de la abuela se abre fácil porque lleva menos tiempo" "¿y ahora qué?"
pues ahora dale que te pego a la lata...con una llave, con las uñas, con los pendientes, con una moneda, y otra vez con las uñas hasta que (por fin!) se abre.
"se ve que no quiere dejarnos" "ni que lo digas..."
al borde del espigón echo las cenizas mientras mi madre tiras las margaritas. suena bucólico y divino, pero no. porque las flores no llegan al mar y las cenizas van mitad al agua, mitad a mi boca. "mamá, esto no está funcionando" "que sí, que sí tu sigue que ya se lo llevará la corriente".
nos sentamos de nuevo. ea, ahora toca la abuela.
en ese momento llega el segundo marroquí, amigo del primero. se sienta, hablan, nos miran.
"qué hacemos, mamá?" "nada, nada, ya te taparé yo con las flores". flores quedan cuatro y un tanto escuálidas, pero vale. me toca de nuevo. pero esta vez no quiero comerme la ceniza. así que no sé que me pasa, que me posee el espíritu de una percebeira y se me pone entre ceja y ceja acercarme más al mar. con una mano la urna, con la otra voy bajando mientras oigo la voz de mi madre en la lejanía ("que te vas a romper la crisma!") la cual, ignoro. al llegar a la piedra deseada mi pie izquierdo se engancha y si tuviese dos manos libres podría parar el desastre. pero no. así que por un segundo que parece una eternidad me visualizo perfectamente con los piños en las roca. en el último momento, me paro con la punta de los dedos, me arranco la piel (cómo no, llevo chanclas), hago el remolino en el aire y caigo de culo una roca más cercana de lo que me había propuesto en un principio.
mi madre. "yo no digo nada...pero ya te lo dije". 
yo. "mamá, tira margaritas". 
tiramos las cenizas y las margaritas. y nos sentamos mientras el faro nos ilumina de forma intermitente. la luna está llena y, sí, la marea sube poco a poco llevándose las flores y las cenizas. los marroquíes se van. la gente anda por el paseo ajena a todo. lloro.
"¿te has hecho daño?" "no".
me sacudo la arena y la ceniza de los vaqueros. me ajusto el foulard y descubro una pegatina dorada que no reconozco...la quito y leo lourdes frías rudolphi 07-02-1957 + 11-07-2006
"de la urna. ya te dije yo que no quería irse..."

al día siguiente todas las cadenas de televisión relatan el incendio más importante en muchos años en la costa del sol. la verdad es que nos pasó rozando. mi madre y yo desayunamos en la terraza mientras vemos ir y venir a los aviones y helicópteros que recogen agua del mar sin cesar y la llevan para apagar las llamas.
silencio pensativo.
"con la de años que hemos tardado en tirar las cenizas al mar, espero que tu abuela no esté en uno de esos aviones camino al monte...la pobre odiaba volar".
sonrisa...



Tuesday, 10 April 2012

la piscina

queridos y queridas, me he apuntado a un gimnasio.
por diversas razones y complejos razonamientos pero la más obvia, el tamaño de mi pandero.
tanteé opciones. por un lado, estaba ese gimnasio barato no, lo siguiente. y cutre no, lo de más allá. por otro, el súper lujoso de la muerte y caro que te caes. al uno había que ir en cercanías, al otro en bus.
obviamente, no me apunté a ninguno de los dos. seamos sinceros, si ya cuesta ir, no te digo ya si encima hay que depender del transporte público londinense. una no va al gimnasio en cama porque no puede.
buscaba un centro a tiro de piedra. de esos que, si me apuras, una puede bajar hecha una pelota arrastrando la mejilla derecha por el asfalto.
y lo encontré.
a menos de diez minutos de mi casa (ojo, y cuesta abajo), había un gimnasio a mi medida. cercano (creo ha quedado claro), acogedor, con variedad de clases, con piscina y (redoble de tambores) solo para mujeres.
en efecto, siguen existiendo los gimnasios femeninos. ya habrá quién piense "solo femenino? pero bueno, qué estamos, en la edad media?"
antes de que a esa persona le vaya a explotar la carótida, explico.
mi barrio (en especial mi casa) es frontera de diversas culturas. culturas digamos, reacias a que sus mujeres lleven la falda por encima del menisco (o del tobillo, depende).
así que mi gimnasio es el lugar perfecto donde, entre bicicleta y abdominal, descocarse y marujear a placer. yo no las entiendo, pero el lenguaje corporal es universal, queridos y queridas, y el marujil ni os cuento.
para calentar motores me apunto a aqua gym. mi madre, experta en darse bailoteos acuáticos, me lo recomienda. yo no soy quien para desobedecer a una madre.
total que me presento con equipamiento completo. toalla, chanclas, bañador de competición, gorro morado y gafas. que no sea porque no lo intento.
y allí están ellas. juntas pero separadas.
dos caribeñas de risa contagiosa que no saben nadar, tres judías ortodoxas que por su gesticulación planean (mínimo) la defunción de uno de los parientes, una india con bañador modelo "pijama" (manga hasta la muñeca, pantalón hasta tobillo), una inglesa con el gorro de la ducha puesto que no ha visto una epilady en su vida y, he aquí el misterio, dos señoras de nacionalidad desconocida con gorros azules más napoleónicos que de piscina. les sobra por todos lados, con una punta en la frente, otra punta en el cogote. me las quedo mirando. me miran. me voy a la ducha para disimular.
la piscina es la mitad de la mitad de lo que os podáis imaginar. tres calles y da gracias. comienza la clase. una no tiene la potencia de michael phelps ni, mucho menos, la gracia de esther williams pero en comparación soy un delfín, no digo más. hay una, la inglesa, que parece que se entrena para las olimpiadas, pero como siga así le va a dar un infarto. un tanto apelotonadas, las caribeñas, las judías ortodoxas, la india, la inglesa, las napoleónicas y yo botamos, y saltamos, y meneamos nuestros hermosos panderos a ritmo del waka-waka. me siento bill murray en lost in translation. a veces me entra la risa, de esas que expresan un "menos mal que esto es solo para mujeres".
la clase acaba. de tiempo y con mi dignidad. pero el jueves que viene estaré ahí de nuevo.
la dignidad está sobrevalorada.
al salir de la piscina, y mientras me voy secando, observo que, al lado de la salida hay un dispensador metálico. de qué? me entra la curiosidad y me acerco. por lo visto de patucos de plástico, por si a una se le olvidan las chanclas, poder pasar a la piscina. entra una mujer, deja la toalla a un lado, coge un patuco azul y, sin perder un ápice de seriedad, se lo coloca en la cabeza.
misterio resuelto. y con dos pares.
mientras subo las escaleras hacia los vestuarios me cruzo con una mujer con una media cortada color carne de gorro.
definitivamente, la inventiva del ser humano no tiene límites. (y gracias).

Thursday, 29 March 2012

carta a un ministro de justicia

querido ilustrísimo señor gallardón, le escribo estas letrillas porque el otro día me encontraba yo leyendo como de costumbre la prensa nacional y, cuál es mi alegría cuando leo sus últimas declaraciones. según ha dicho usted (y cito textualmente que me he visto el vídeo y todo, no se vaya usted a creer) "la libertad de la maternidad es lo que hace a las mujeres auténticamente mujeres".
bueno, es que casi me levanto de la silla y me pongo a aplaudirle.
qué don de palabra, qué saber estar.
y mire que a mi tampoco me caía muy en gracia cuando estaba usted de alcalde de madrid porque le veía yo demasiado libertino. pero ya veo que eso de estar en el gobierno le ha venido divinamente.
y es que nadie mejor que usted, con esa cara de macho español, para saber lo que es una mujer. qué sabrá la otra que le contestó, esa que dijo que "una mujer no es más mujer por ser madre, como un hombre no es más por ser ministro". vamos, tendrá valor la cara dura. que es que no entienden que cuando una se queda embarazada es mejor no tener opciones, ni pensárselo ni ná de ná. al paritorio y punto. qué otra cosa le va a hacer sentirse más mujer a una mujer que la maternidad? un trabajo con sueldos equitativos entre hombre y mujer? qué va! unas leyes dignas de permiso por maternidad? bueno va, y qué más?
no, hombre no, mejor lo que usted ha dicho que encima lo ha dicho la mar de bien.
y esas mujeres que osan no tener hijos? no cree usted que ya es hora de sacar una ley que las penalice como dios manda? porque no son "mujeres, mujeres", como usted bien dice, sino trapillos a los que no las quiere nadie.
y no crea que no me he percatado yo de que, encima de la que está cayendo en españa entre los camps, los matas y los eres varios, usted - el mismísimo ministro de justicia - nos ha priorizado a nosotras, las "mujeres mujeres". porque sepa usted, señor gallardón, que nos encontramos indefensas e inválidas ante una sociedad que nos coge de los pelos y nos lleva a rastras a abortar en masa.
por eso, he de añadir, me ha parecido de lo más correcto que me compare usted su discurso con el del martin luther king para proclamar a los cuatro vientos que viene a salvarnos porque es usted nuestro súper lópez particular. y es que tiene toda la razón y yo me postro a sus pies. las mujeres no podemos quedarnos embarazadas tranquilas. nos apedrean, insultan y vejan por la calle con total impunidad. la similitud entre los acontecimientos es impepinable. la "mujer mujer" sufre igual que los afro-americanos que no podían ir al mismo baño que los blancos y que eran quemados vivos y colgados de un árbol a la entrada del pueblo. vamos, es que blanco y en botella...
y ni caso si le dicen que hace demagogia eh? que no me entere yo que eso a usted le afecta ni una mijita. aquí mi libertad la elige usted que para eso es ministro de justicia, padre, esposo y sobretodo, un hombre muy hombre.

con cariño,

su (muy libre) humilde servidora

Thursday, 15 March 2012

hombres anuncio

queridos y queridas, qué chungo es esto de no saber qué escribir.
no porque no haya temas (que será por temas de qué hablar con los tiempos que corren), sino porque hay veces que una no encuentra las palabras. literalmente, parece que una enmudece.
muchos andáis con la mosca detrás de la oreja. no miento si digo que he empezado unas cuantas historias...pero vamos, que no hay manera.
y esto ya me está tocando la fibra...
porque yo otra cosa no, pero soltar por esta boquita un rato...
y es que me está costando la salud esto de no poder quejarme de una forma u otra.
así que me he decidido por algo que, creo, no pensé en hacer antes.
escribir por escribir.
no pienso corregir una coma (sí alguna falta de ortografía que esas duelen), así que lo que salga va?
pues eso.
el otro día me quedé perpleja. leí con cara susto que por lo visto el metro de sol de madrid está patrocinado por una marca de móvil. no sé explicar muy bien por qué pero me parece una aberración. supongo que me parece irónico que hace unos meses esa misma plaza fuese epicentro de uno de los movimientos sociales más importantes de los últimos años en españa y ahora el nombre vaya asociado a una multinacional.
no es que me ponga tonta con esto (hay otros problemas más importantes) pero es que, no sé si es por aquello de que vivo en la lejanía, me da una pena tremenda que mi querida plaza del sol sea ahora víctima del dinero.
claro que tampoco pensé que el teatro calderón se llegaría a llamar teatro haagen dazs, así que...
o cuando a mi equipo de baloncesto del alma puso delante ese "adecco" y pasó del azul al rojo. ya estamos curados de espanto (sobre todo ahora, que como sigamos así vamos a echar de menos a los patrocinadores y todo), pero en su momento fue como venderle el alma al diablo.
pero es que ahora todo es un anuncio. hasta los "pijoflautas". esos del anuncio de loewe que sueltan perlas de sabiduría como que estar enamorados es "algo superguay" y que "hacerse mayor es un rollo". yo vi el video con los ojos medio cerrados...casi como si fuese una película de miedo la verdad.
y es que a mi todo esto me da como cosilla...
pero para cosilla lo que leí el otro día que ya me quedé bizca. por lo visto en estados unidos en un festival de rock estaban utilizando vagabundos como hombres antena para el wi-fi.
bueno, me he sacado de la manga un titular un poco basurilla, no?
al hombre no le han puesto una antena en la cabeza literalmente pero la decisión ha sido un poco controvertida (obvio). no se sabe bien si se les está ayudando o si se están aprovechando de ellos. claro, esto es según cómo se mire. ahí salía ese hombre sin medios (y sin dientes) encantado de la vida porque se llevaba un par de dólares por conexión. pero, de nuevo, a mi eso tan inocente no me lo parecía tanto.

ya sé que he vuelto un tanto guerrera. me lo noto, me lo noto. no sé si tendrá que ver que me he enganchado a "salvados", estoy follonera y ahora cada vez que veo uno me "dan ganas de invadir polonia".
todo sea por arrancar...

Tuesday, 13 December 2011

melonadas del tío juan: menú chino

queridos y queridas, os ruego montéis un momento en mi delorean particular...
conocí al tío juan hace unos siete años. era verano, yo estaba en un cruce de caminos (percibo un hilo conductor en mi vida...) y como no sabía qué hacer me puse a trabajar en unos cines. pero no unos cines cualquiera. no señor. sino en los cines princesa de madrid.
era lo más parecido al trabajo soñado para una cinéfila como yo...películas en versión original y palomitas gratis bajo un aire acondicionado glacial en una ciudad que rozaba la temperatura a la que se funde el acero. épico...
el caso es que allí estaba juan de acomodador. también marina. y juntos nos convertimos en el triángulo de las bermudas.
pasó el tiempo y se fueron yendo. primero marina, luego juan. yo seguí allí hasta que rocé la implosión, cogí los bártulos y me vine a londres.
sin embargo, ironías de la vida, un día andando por picadilly me encontré a juan que se había venido a vivir aquí sin tener (seamos sinceros) mucha papa de inglés.
nos tomamos un par de pintas, nos pusimos al día y el resto es historia...ahora no sólo es amigo sino compañero de piso.
fin del flashback.
volvemos al presente.
la idea de este post nació hace unas semanas a raíz de que el tío juan volviese al catering extremo conmigo. hasta entonces había estado secuestrado por burberry, (recordemos) compañía de la cuadrícula obsesiva. yo ya salí escopeteada de allí y lo mismo le ha pasado al tío juan.
el caso es que ahora le veo si no es en casa en el curro y, claro, me cuenta cosas. cosas que sólo le pueden pasar a nuestro querido tío juan. el tío juan ha vivido diez años en madrid pero es de albacete. el tío juan es una mezcla de lo urbanita y lo rural. entre un audi y un tractor. como un almodóvar a la enésima potencia. y si el tío juan ya es gracioso y mete gambas en castellano, no os quiero ni contar en la lengua del mismísmo shakespeare.
y esto nos lleva al post. un día en el bus de camino a casa mientras el tío juan se enfrascaba en una particular retahíla de anécdotas cada cual más surrealista, la tía pau tuvo otra de sus apariciones marianas. en este caso melonadas del tío juan.
comencemos pues.

menú chino.
en ocasiones trabajamos en el victoria and albert museum. que más que un museo parece un bazar. uno puede encontrar allí desde trajes que vistió la mismísima grace kelly a un king kong hecho de clavos.
el caso es que siempre dejamos nuestras mochilas en la sala rafael. aquel día el suelo de dicha sala contaba con, a modo de obra de arte post-modernista, una moqueta gigante en forma de uve. en ella uno podía hacer la albóndiga de un lado al otro y el mongo por partes iguales.
y fue este hecho y no otro el que concatenó la desgracia.
allí estábamos todos los camareros, aburridos como alpargatas a punto del suicidio colectivo esperando a ser llamados para comenzar el servicio cuando a alguien se lo ocurrió quitarse los zapatos y empezar a rodar cual yo-yo por la moqueta. como el ser humano tiene la personalidad de un tubérculo y la originalidad de un guisante, pues (obviamente) más camareros le siguieron hasta convertir la sala en una pista de circo.
entre los "mira como corro", los "mira sin manos" y los "mira cómo doy vueltas" se encontraba luan don-dang. que parece que me invento el nombre pero no. luan don-dang es, oh sorpresa de sorpresas, mitad asiático. luan don-dang es bajito, regordete, sufre de verborrea crónica y sonríe las veinticuatro horas del día. es como un buda feliz. luan don-dang, además, rodaba dale que te pego por toda la moqueta encantado de la vida como si no hubiese un mañana.
y ahí estábamos el tío juan y yo, observando boquiabiertos a luan don-dang revolcarse como una croqueta cuando el tío juan, incapaz de reprimir las ideas que le vienen a la mente y mientras sus iris iban de lado a lado que parecía estar viendo un nadal-federer, espetó:

- look, a roll. (a lo que yo pienso inmediatamente no será capaz...es imposible que vaya a decirlo...no puede ser). a spring roll. (pues sí, va a ser que sí se lo va a decir...)

efectivamente el tío juan le ha llamado "rollito de primavera" al chino en toda la cara. silencio sepulcral en la sala. juan parece querer salir corriendo (de vuelta a albacete). yo empiezo a hacer movimientos nerviosos con las manos. luan don-dang deja de hacer la peonza, nos mira extrañado y, horror de horrores, no sonríe. lo único que se oye es la risa de ludovic, un camarero argelino que mide dos metros, pesa 110 kilos y se ríe como eddie murphy...bueno, y tampoco deja de murmurar entre risa y risa "spring roll".
claro, no ayuda.
un "mira cómo hago un mortal" de un chaval que oímos en la lejanía y la lógica galleta que se pega nos salva de la masacre. las piruetas vuelven a la moqueta y con ellas la normalidad.

el resto de la noche transcurre con luan evitando a juan. y el pobre tío juan musitando cabizbajo un "ha sido sin querer" o un "se lo hubiese llamado a cualquiera aunque no hubiese sido chino" cada vez que me lo cruzaba.
menos mal que luan don-dang es verdaderamente como un buda feliz porque, al siguiente día, allí estaba él con el tío juan de nuevo como si fueran colegas de toda la vida...hablando de vete tú a saber qué y en qué idioma.

en fin, dios los cría...

Sunday, 20 November 2011

lost in translation

queridos y queridas, qué razón tenía sofía.
todos hemos tenido un momento lost in translation. unos más que otros, cierto. pero todos recordamos alguna que otra anécdota al respecto. la primera que me viene a la mente es la cara de besugo de un alumno español de mi madre en estados unidos cuando vio en un bote de ketchup la palabra "preservatives". y, obviamente, la consecuente cara de desilusión al descubrir que no regalaban profilácticos con el bote de heinz, sino que informaba sobre la cantidad de conservantes.
aceptémoslo. al español siempre le ha gustado traducir. eso sí, traducir como le sale de la mismísima coronilla. o lo que es lo mismo, creer que todas las lenguas derivan de una forma u otra de la lengua cervantina.
y si no deriva, debería.
de ahí que para nosotros "felicidad" sea "felicitation", "elección" sea "election", "combinado" sea "combinated" o "por la cara" (obviamente) "baidefeis".
he de confesar que a mi esto de la traducción "cómo a mi me sale del mismísimo" ha llegado a obsesionarme. no sé si es por el año (sí, en singular) de traducción que estudié. o por haber trabajado cuatro años (como cuatro soles) en unos cines en versión original. siempre me ha sorprendido esa capacidad que tenemos los españoles de dar nuestra opinión incluso en algo aparentemente objetivo como es la traducción del título de una película. cierto es que a veces dicha traducción no es sólo útil, sino vital. juro haber visto a más de un jubilado al borde del derrame cerebral frente a la taquilla intentando pronunciar el título de una película en inglés.
pero es algo cultural y casi genético. igual que esa idea medieval del doblaje. muchos españoles preferirían enfrentarse al toro ratón que a una película en versión original subtitulada. y es que no lo podemos evitar. no podemos traducir y ya está. igual que no podemos eludir la supuesta responsabilidad que nos entra hacia el resto de nuestros conciudadanos explicándoles con el título de qué va una película.
ejemplos, mil.
de analyze this ("analiza esto") a una terapia peligrosa. de north by northwest ("norte por noroeste") a con la muerte en los talones. de eternal sunshine of the spotless mind ("la eterna luz del sol sobre la mente impoluta", que vale, se las trae) a olvídate de mi. o la mejor sin lugar a dudas, curdled ("cortado") por tú asesina que nosotras limpiamos la sangre.
por si esto fuera poco, algunas incluso te cuentan el final. si no que alguien me explique en qué pensaba el genio que tradujo rosemary's baby ("el bebé de rosemary") por la semilla del diablo o once upon a time in the west ("érase una vez el oeste") por hasta que llegó su hora. que ahora que lo pienso supongo será el mismo que tradujo mi favorita, ice princess ("princesa de hielo") por (por favor sonido de tambores)...soñando, soñando triunfé patinando.
oooooooooolé!
que nos gusta un gerundio...
por otro lado tenemos aquellos títulos que bastarían por sí mismos pero para qué. eso es de simplones. ya está el traductor para añadir o apostillar una frase que clarifique al espectador la sinopsis. además, lo que nos gusta un drama...a saber: maría antonieta. la reina adolescente, expiación. más allá de la pasión, brokeback mountain. terreno vedado o (mi favorita y que bien podría pertenecer al grupo previamente citado de películas que te cuentan el final) cinderella man. el hombre que no se dejó tumbar.
como diría mi amigo carlos..."bru-tal, cari".
tampoco quiero ser pérfida. un traductor también puede llegar a crear poesía. no contento con joderme la película a base de collejones pedagógicos, supongo se aburre y piensa "¿para qué voy a traducir literalmente? ¿para qué voy a tomar en cuenta lo que el guionista o el director o el productor quisieron transmitir con la elección de este título? no, mejor me lo paso por las alforjas y lo cambio". de esta reflexión supongo saldrían títulos como dos hombres y un destino en vez de "butch cassidy y el chico sundance" o granujas a todo ritmo por "los hermanos del blues".
pero ya los que me tocan las panderetas de sobremanera son los títulos que podría traducir un niño de cinco años pero que, aún así, ¡se cambian! ejemplo, shyamalan no se rompió la cabeza con el título the village. o sea "el pueblo". vamos, es que blanco y en botella...bien, pues que alguien me explique qué necesidad había de traducir a el bosque.
como diría ese filósofo contemporáneo que es mourinho...¿pur qué? ¿PUR QUÉ?
y es que nuestras madres ya nos lo decían, "quietecito estás más mono". pues bien habría que aplicarlo a esto de las traducciones peliculeras. si no sabes que poner, mejor date cabezazos contra una pared. ¿o alguien se imagina los títulos de nuestra juventud vilipendiados con acotaciones adicionales? ¿es que alguien recordaría con añoranza pretty woman. sin tetas no hay paraíso? o ¿los goonies. una pandilla la mar de revoltosa? y ¿dirty dancing. bailar es cosa de furcias y macarras?

ironías de la vida lost in translation ni se tradujo, ni tiene una nota explicativa, ni ná de ná. puede que el traductor supiese (en sus adentros) que si traducía la traducción de lo simplísticamente traducible nos daríamos cuenta que en realidad a veces no hacen falta ni él ni tanta explicación, que tenemos una cosa que se llama imaginación y, de vez en cuando, hasta algo de cultura.

Sunday, 30 October 2011

con "f" de fracaso

queridos y queridas, iba yo la mar de pancha en el bús de camino a ver a mi amiga alejandra (aka la mejicanita) leyendo un artículo cuando me entero que, por lo visto, la grandilocuente margaret thatcher se debió levantar un día con el cardado coliflower torcido y espetó: "cualquiera que viaje en autobús pasados los 30 es un fracaso".
con dos cojones, margaret. con dos cojones. si cuela, cuela, y si no me la pela.
ahora entiendo tu mote, bonita.
me dejó muerta, claro. ahí estaba yo, emocionada con mi mañana la mar de productiva cuando sentí cómo la dama de hierro me pegaba una "f" gorda y grande en la frente de un grapazo.
intenté de veras quitarme la idea (y la "f") de la cabeza, pero durante el café mi amiga alejandra quiso enumerar una lista de gente que conocía con éxito. como si quisiera recalcar que estábamos haciendo algo mal. y claro, casualmente todos ellos tenían veintipocos y argumentaban haber tenido mucha suerte estando en el momento y lugar adecuados. la paré antes de que la liara parda y quisiésemos inmolarnos del bajón.
confieso haberlo hecho también. compararme con todos y cada uno de los directores de cine de la historia hasta la saciedad cuando llegué al séptimo arte. "mmmmm...a ver...si menganito hizo su primera peli con 32 y yo tengo 26...pues todavía me quedan 7! uis, pues de sobra!". error. yo la mitad del tiempo siento que estoy en una rotonda dudando qué salida coger.
obviamente este jueguito llegó a convertirse en una lenta y dolorosa tortura. sobretodo cuando la película ni la hueles, te vas acercando en edad o que, horror de horrores, ya les has superado. o peor aún, compararse con amenábar (esto lo hemos hecho todos los del gremio) que dirigió su primera película con tan sólo 25 primaveras...vamos, es que prefiero que me aten las manos al big ben, los pies al london eye y tiren de mi cien mineros irlandeses de un lado, cien granjeros escoceses del otro.
pero, yo me pregunto, ¿qué es el fracaso?
teniendo en cuenta mi edad, status social y educación, ahora mismo debía estar (o cerca de estar) con pareja, hijos, carnet de conducir, coche (pagando letras), casa (pagando hipoteca) y trabajo estable.
bien. por no tener no tenemos ni el carnet de conducir así que vamos de culo.
insisto, ¿qué es el fracaso?
me acuerdo de la gimnasta rusa victoria komova al perder este último mundial por unas pocas décimas. al preguntarle el periodista si creía que merecía ganar, ella contestó escuetamente que no. "¿por qué?", le insistió. "porque he sido segunda".
la simplicidad de la respuesta no se me va de la cabeza. tampoco su dureza. y mucho menos que encima nuestra protagonista se llame "victoria".
hace poco, en medio de la típica crisis existencial que le da a una servidora el segundo miércoles de cada mes, me preguntaba yo en alto, "¿y si no valgo para el cine?". mi amiga lauri, que me escuchaba atentamente me dijo, "¿a qué te dedicarías?". "no sé, es que no quiero hacer otra cosa", comenté a sorbos y con el moco colgando. ella va y me suelta, "pues ahí tienes la respuesta".
le faltó levitar a la jodía, pero qué razón tenía...
así que supongo que el fracaso es relativo.
para mi es dejar de lado mis sueños, por muy absurdos y lejanos que parezcan. trabajar de 9 a 5, en el mismo sitio, con la misma gente. perder la curiosidad. dejar de aprender. que no me quieran. no saber jugar con niños. que se apague mi creatividad. no viajar. vivir en un mundo gris. irme sin haberlo intentado. decir imposible y creérmelo. rendirme.

el también primer ministro inglés winston churchill dijo que "el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse".
estamos en ello.
no es por nada maggie, pero me quedo con el tito winston.

Sunday, 23 October 2011

la tía pau recomienda...midnight in paris

queridos y queridas, hay películas que a una servidora se le resisten por nimiedades. a veces porque alguien te comenta que no le gustó o no estás de humor para un dramón o simplemente, y aunque suene de lo más superficial, no te llama la atención el diseño del póster. tal cual.
algo así me pasó con "midnight in paris", que se me atragantó como una almendra garrapiñada. en este caso por el actor principal.
nunca he sido muy fan de owen wilson. es de esos actores que a todo el mundo le hace gracia pero que a mi me pone un poco histérica. no sé muy bien por qué. cuando le veo en pantalla tengo la extraña sensación que me intenta vender relojes de segunda a precio de rolex.
vamos, que me engaña en toda la cara.
y eso que se trata de woody. mi woody. pero, aunque sólo sea el primer domingo de cada mes, woody es humano y también es capaz de dirigir auténticos sobaos pasiegos de vez en cuando. normal si vamos a película por año, alguna ñorda que otra cae por el camino.
total que un día tu amiga lauri te comenta emocionada que le ha encantado, que la tienes que ver, que te va a gustar muchísimo. su entusiasmo es tal que te dan ganas de sacar pompones.
así que pasada la medianoche la veo...
y caigo.
caigo redonda en la historia cual pelotilla de alcanfor. no de sueño, sino de emoción. woody me embelesa, me entretiene y me gana. por fin y por tres razones.
la primera: me hace reír. y mucho.
la segunda: envidia. pura y dura. imposible reprimir esa pelusilla que me entra al descubrir que, no sólo me hubiese encantado escribir esta historia, sino vivirla. igual que en rosa púrpura del cairo quiero ser un personaje y traspasar la cuarta pared. vivir otros tiempos. ser otras vidas. de realidad a ficción, de ficción a realidad. la nostalgia me embriaga y aquí, oh milagro, crece en mi una sorprendente y repentina empatía hacia el personaje de owen wilson. sobretodo por su inocencia y fragilidad. y también, por qué no, por ese quijotismo que lleva a cuestas de un lado para otro.
la tercera: dalí. brutal, genial, inesperado.
woody me deja un ansia: el de andar. y andar y andar y andar por una ciudad que, por las prisas de la vida, se me olvidó disfrutar.
así que ando. no es broma. sin prisas y sin rumbo fijo. por un barrio, el mío, que se me presenta como un terreno inexplorado. acostumbrada a ir de casa al supermercado y del supermercado a casa, llego a una calle que desconozco...ando un poquito más. a un parque...un poquito más...a un camino...un poquito más...a un puente.
me tengo que parar en seco. literalmente.
no me lo creo. ocho meses en este barrio y descubro que vivo a la vuelta de la esquina de un canal, un puerto, barcos-casa de nombre (por ejemplo) jessica, vacas peludas pastando que más que vacas parecen lamas, juncos, una reserva natural, un pub en una esquina que se llama ancla y esperanza, un hombre rema en el canal, un picadero con caballos, una pista de patinaje sobre hielo.
la realidad supera la ficción o, más bien, mi ficción se entremezcla con mi realidad y me entra un tic en el ojo izquierdo. esto ya no es empatía, esto es sentir ser el personaje de owen wilson. literalmente.
cáspitas.

y no puedo evitar pensar que a saber lo que a hay a la vuelta de la esquina. supongo que si uno no se mueve, no lo sabrá nunca. andemos pues. pero andemos en presente que lo andado, andado está.
o lo que es lo mismo queridos y queridas...andando que es gerundio...

Wednesday, 19 October 2011

ósculos protocolarios

queridos y queridas, el otro día tuve una especie de revelación mariana. arriesgándome a sonar como una auténtica lunática, confieso que tengo más de una al día. no sé si es una cosa de "artista de la pista" o de "se me va la goma de la olla".
el caso es que la tuve.
siempre estoy buscando temas para el blog. tengo miles de ideas que flotan en mi cabeza como nubes. pero no es hasta que logro ligar una con otra que, literalmente, se conforman truenos y centellas. como una clarividencia. como si de repente se escribiese todo solo.
(sip...lunática).
el caso es que el otro día en un curro escaleras para arriba, escaleras para abajo platos en mano a temperatura del magma volcánico, mi amiga andrea (en un gesto muy suyo) le tocó efusivamente la espalda a un camarero inglés amigo nuestro como diciendo "hola". el chico, rojo cual tomate murciano a punto de eclosionar, se giró y soltó, "andrea, eres la persona más táctil que he conocido en mi vida".
en ese momento, y con los platos a punto de borrar mis huellas dactilares, me vinieron dos ideas y no sé en qué orden.
la primera, este pobre no conoce a mi familia.
la segunda, no me extraña que piensen así con lo sosos que son los ingleses que no hay más que ver el lío que se traen con los saludos.
los saludos...nunca he tratado los saludos en el blog...aparición mariana.
discurramos.
sin lugar a dudas el saludo que más me gusta, el rey de los saludos, es el de los ngá. el otro día leí que los ngá son una tribu africana del norte de malawi dónde, por lo visto, los hombres se saludan sacudiéndose mutuamente el pene.
grandioso.
visto así los españoles no nos complicamos mucho la vida (¿pa qué?). chica y chica dos besos, chica y chico dos besos, chico y chico mano.
ya está, no hay más.
hombre, siempre está ese o esa imbécil que sólo te da un beso y te deja amagando para el segundo con cara de gilipollas. personalmente, esta gente debería ser repudiada socialmente. fin del asunto.
en realidad dos besos no deberían ser para tanto. por lo visto algunos parisinos se dan cuatro. en ciertas zonas rurales de rusia se dan hasta seis (que digo yo que esta gente necesitará una reconstrucción maxilofacial tras una reunión familiar, ¿no?). en holanda a veces se dan besos en la boca entre amigos o familiares cualquiera sea su género. yo de hecho siempre me di picos con mis padres y hasta que alguien no me dijo que no era común (o pensaron que mi madre y yo éramos bolleras) nunca vi nada de particular en ello.
los ingleses por su parte (y bueno, todo aquel que su país no linde con el mediterráneo) son un "quiero pero no puedo". o lo que es lo mismo, "quiero frotar mi mejilla con tu mejilla hasta desgastártela pero mi educación victoriana y este corsé psicológico me lo impiden".
y aquí viene el lío. para ellos y para nosotros.
tras tres años de vivencias (y múltiples y diversas cagadas), por fin me he quedado con la copla del protocolo a seguir. a saber:
- si te presentan a alguien por primera vez le das la mano (no muy fuerte, eso sí, no le vayas a romper el omoplato del entusiasmo que son flojillos).
- si al despedirte sabes lo suficiente de esa persona (como mínimo nombre, ocupación y algún que otro hobby) entonces le das un abrazo.
- si le vuelves a ver otro día ya ni mano ni nada, directamente abrazo (suave, siempre suave que se asustan pronto).
- si le ves a menudo despiporre, beso y abrazo.
- si hay mucha gente y dudas entonces se aplica el saludo "pocahontas". levantas la mano y dices "hi" ( leve ladeo craneal, súper sonriente y en un tono vocal agudo para denotar "encantadísima de conocerte").
- y recordad, nunca nunca NUNCA hagáis amago de dar dos besos a no ser que la otra persona vaya como un meteoro. vosotros con la cabeza quieta y erguida que si no uno corre el riesgo de darle un pico a un completo desconocido (y ese momentazo sí que no tiene precio, creedme).

esta es la teoría, claro está. el digamos supuesto protocolo anglosajón. otra cosa muy distinta es cuando se tiene una amiga como andrea. porque andrea lleva en este país seis años pero se pasa el protocolo por el mismísimo y va achuchando y dando besos al personal a diestro y siniestro, cómo y cuándo le da la gana. y esto, no sólo le honra, sino que es digno de ver. la cara que se les queda a estos pobres anglosajones es un poema. curioso es sin embargo que, aunque se pongan rígidos como el palo de una escoba, todos acaban por cogerle el gustillo. y tanto, no falla.
el ser humano tiene piel por algo.

yo la verdad mandaba a los ingleses una temporadilla con los ngá...
lo puedo decir más alto, pero no más claro.
gran estampa.

Thursday, 13 October 2011

érase una vez que se era...

queridos y queridas, acabo de volver de pasar el fin de semana en copenhague. tierra de los carritos de salchichas, de la "rave" más breve del mundo (un minuto), del siempre optimista lars von trier y de andersen y su sirena.
y a eso voy. a la sirena.
hallábame yo tranquilamente tomando unas tortitas de nueces con frambuesa cuando las colegas danesas de mi amiga decidieron traumatizarme de por vida y, de paso, hacer que me atragantara con una de las dichosas tortitas hasta tornar en un azul turquesa del shock.
resulta que la sirenita, esa que quiso ser humana para conseguir su príncipe, no acabó casada, ni feliz, ni siquiera siguiendo la dieta estricta a lo dunkan a base de perdiz que insinuaba la película disney.
no.
la sirenita quiso ser algo que no era y por ello fue castigada. por lo visto andersen y su humor danés la convirtieron en espuma de mar condenándola a vagar de por vida por los gélidos mares nórdicos ola para arriba, ola para abajo.
y además el príncipe se fue con otra.
hay que joderse con los daneses y sus cuentos infantiles.
claro que viene del mismo autor que escribió mi cuento favorito y de paso el más triste del universo, la pequeña cerillera, responsable de que pensara seriamente en el suicidio con cinco años de edad.
total, que el descubrimiento me dio que rumiar.
y no sé por qué me acordé de hansel y gretel. que no es un cuento danés ni de andersen, pero me acordé igual.
el otro día en el metro de londres observé que una dependienta del tesco (nuestro mercadona anglosajón) llevaba sobre la chapa con su nombre (pongamos, "sue") otra chapa en la que se podía leer "deaf" (sorda).
la verdad, un poco radical para mi gusto pero útil supongo.
y me dije, ¿no estaría bien que, como los hermanos del cuento, en vez de migas para encontrar nuestro camino y no perdernos, la gente llevase chapas que calificasen cómo son para no decepcionarnos o equivocarnos? la gente debería llevar una chapa con un adjetivo calificativo que les describiese. como "imbécil", "soplagaitas", "bipolar", "promiscuo", "judas","vago","soso","plasta hasta reventar", etc.
porque digo yo, ya que nuestros padres nos depositan aquí para que nos busquemos la vida por el bosque que se supone es la vida..¿no estaría bien tener una especie de guía?
claro que en realidad todos sabemos que las migas se las comieron los pájaros, que efectivamente se perdieron y que casi la espichan a causa de una anciana infanticida.

vamos, la vida misma.

Monday, 19 September 2011

boñigas elitistas

queridos y queridas, que una se halla en los bajos fondos de la pirámide hostelera, está más que claro.
sin embargo a veces y sin querer una se crece y se le olvida.
que no cunda el pánico, siempre habrá un samaritano caritativo que te lo recuerde...eso sí, quieras o no.
caso en cuestión.
el otro día estuvimos trabajando en la inauguración del westfield stratford, el centro comercial más grande de europa por lo visto. está al lado de la villa olímpica, así que supongo que si en el 2012 uno no pasa por allí es porque básicamente se ha perdido.
gente haciendo cola para entrar en las tiendas, más puntos de seguridad que el aeropuerto jfk, actuación de una pussycat doll, invitados vip, vistas de lujo desde la terraza, canapés hasta regurgitar.
una mole de cemento y cristal hecha de dinero para crear más dinero aún.
pompa, adorno y perifollo para las masas.
pues bien, cuando el evento está llegando a su fin y con la vejiga a punto de eclosionar, a una se lo ocurre ir al baño.
hay dos opciones.
una es ir al que está entre bambalinas y que ha sido utilizado por todos los obreros que han participado en tan portentosa creación. obreros de 1'99 de altura y 150 kilos de peso que, a su vez, se alimentan a base de "english breakfast". a saber, café con huevos fritos, bacon, salchichas, judías blancas, tomates y tostadas.
no pretendo ser escatológica, pero todos sabemos que de esos cuerpos no salen arco iris y unicornios precisamente.
total, que la otra opción es ir al baño de invitados. ese que acaban de estrenar todos los culos vip de la fiesta. y como mi culo también es vip, pues allá que me dirijo.
en la puerta plantado cuan ficus un hindú con camisa almidonada cartón piedra y guantes de látex (?). yo le saludo, él me saluda y además me informa que he de utilizar los baños de la izquierda.
¿estarán sacando brillo a los de la derecha?
pues no.
al entrar, la tía pau, perpleja hasta sufrir una parálisis facial, parece haber sido transportada en el tiempo y en el espacio al estados unidos de los años 60.
ante mi una isleta. isleta con lavabos, jabones y espejos a ambos lados. a un lado de la isleta, baños. al otro lado, más baños. a la izquierda, las camareras entran y salen de los baños, se lavan y secan las manos, se ajustan los delantales. a la derecha y bien separaditas de la plebe, las invitadas cuchichean, se pintan, acicalan y entran a sus respectivos cubículos.
parece ser que el hombre blanco rico piensa que soy digna de servirle comida pero no de aposentar mi trasero en el mismo retrete que él. por lo visto el hombre blanco rico pone al hindú en la puerta para que le haga el trabajo sucio. por lo visto el hombre blanco rico opina que mi boñiga no es lo suficientemente elitista para juntarse con las demás boñigas vip. me da a mi que el hombre blanco rico piensa que como no he visto un baño tan lujoso en mi vida, me pondré nerviosa y puede que, o no atine o me miccione encima de la emoción.
por un momento, por un instante..no pude ver más que esto:

a mi lado, mi amiga andrea - sorprendida, incrédula y confusa - me saca de mi estupor ante tan esperpéntica situación y pregunta, "qué hacemos?".
yo sorprendida ya no estoy, ni incrédula, ni siquiera confusa...lo que estoy es que bufo.

"hombre, está claro, no?" comento sonriendo de medio lado, "ir a la derecha".