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Thursday, 8 September 2011

rapunzel y los veranos azules

queridos y queridas, hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, una servidora dividía su verano entre marbella y la manga.
de padres divorciados casi antes de nacer, las vacaciones creaban escisión, la escisión división y la división una bipolaridad de cojones.
no nos engañemos, el club de padres divorciados es de lo más sectario y selecto. si no se ha vivido en propias carnes es difícil de entender.
a veces es incluso imposible de creer.
marbella era mi madre, paseos por puerto banús, pescaíto frito, mundial con el abuelo, san agapito encuéntrame un sitito, la vecina mari, jazmines y dama de noche, bandanas, alpargatas y helados de turrón.
la manga fue mi padre, el edificio zeus, la pista verde, las croquetas de la abuela, los hermanos, vestidos nido de abeja, bailarinas, vacaciones santillana de matemáticas, cine de verano, pipas y el pang.
dos mundos separados por el todo y la nada.
y unidos por un elemento en común...mi pelo.
mi madre se pasaba el invierno dejándome una melena digna de "las trillizas de oro". a mi padre sin embargo le daban infartos cerebrales cuando llegaba el verano y tenía que enfrentarse a tal selvática liana. incapaz de peinar una barbie, mucho menos a la rapunzel de su hija, me lo trasquilaba como una oveja y mi tía áfrica o pili me hacían coletas lifting (de esas que una no puede ni parpadear). al volver de la manga mi madre, indignada, se pasaba el invierno dejándome crecer el pelo hasta el verano (de nuevo)...círculo vicioso creo lo llaman.
curiosamente uno puede saber en una foto si estoy con mi madre o mi padre sólo por la longitud del cabello.
yo era mis mundos y mis mundos eran yo.

un día en la manga hubo incomunicación y malentendidos a cascoporro.
marché para no volver.
esto fue hace 15 años...

pero hace poco tu hermana sandra dice que ella va a la manga, que podrías ir. tu hermana julia comenta que si vas, ella también. y por lo visto esa semana puede que también esté tu hermano borja...
parece ser que se acabaron las excusas, es hora de volver al pasado.
estás del nervio. atacaíta perdía. emocionada. histérica. ansiosa.
a medida que una se acerca con el coche, los recuerdos no paran de venir. imágenes, olores, sonidos...como si no hubiese pasado el tiempo. como si la única que se hubiese hecho mayor fueses tú. tú lloras, ella llora, ellos lloran...él llora.
todo sigue igual...abuelos, casa, playa, comida, sol, cine de verano, continental tras la siesta, literas...todo.
bueno, todo todo no. obnubilada por la sobredosis sentimental, no vi lo más evidente.
en primera línea de playa y mirándome fijamente a los ojos. desafiante...allí estaban ellos...
mi pandilla.
pero mi pandilla ya no es mi pandilla. mi pandilla ya no está enemistada con el edificio vecino, las sirenas. mi pandilla no hace guerras de globos de agua. mi pandilla no se llama por el telefonillo. mi pandilla no cuchichea que pepita se ha dejado meter mano por menganito. mi pandilla no tiene doce años.
no.
mi pandilla se desparrama por la playa ante mi como si de un virus se tratara. y yo, con los ojos fuera de las órbitas, observo cómo todos y cada uno de ellos son respetados padres y esposos.
mi pandilla lleva alianzas y anillos de compromiso. mi pandilla no para de embadurnar a sus hijos con cremita protectora "pantalla total". mi pandilla conduce coches familiares. mi pandilla sólo sale con otros matrimonios. mi pandilla y su prole es omnipresente. aparece siempre y cada vez que se abre la puerta del ascensor. subas o bajes y en cualquiera de los pisos. ahí están ellos, con bicis y carritos y cubos y palas y más y más niños, orondos, delgados, morenos, rubísimos, monísimos y horrendos que no dejan de llorar, de moquear, de patalear, de preguntar.
da igual la hora, da igual el piso...siempre hay uno.
y tú...
bueno, tú no. tú eres el fantasma del pasado. la desconocida. la soltera. la que vive en londres. la que no tiene término medio. o sale con los "mayores" o con su hermana de veinte años y su pandilla. ahí es ná. la nueva pandilla se avisa por blackberry. la nueva pandilla no cuchichea de, cuchichea con. la nueva pandilla habla de la universidad. la nueva pandilla acoge a la tía pau como una más. la nueva pandilla pregunta la edad de la tía pau. la tía pau cambia de tema. la nueva pandilla no para. la nueva pandilla me cae bien...

a la tía pau le resulta la mar de curioso preferir una panda de veinteañeros a su supuesta pandilla. a la tía pau se le hizo todo demasiado corto. la tía pau tiene mucha suerte de tener la familia que tiene. la tía pau está en paz. la tía pau volverá el verano que viene...

la tía pau elige el largo de su pelo...

Monday, 1 August 2011

coyundas varias y otros menesteres

queridos y queridas, cuando somos jóvenes, insensatos, inexpertos, inocentes, castos y puros (cierto que esta etapa dura bien poco), hay muchas cosas que ni de lejos pensamos acabaremos haciendo.
nunca pensé que pasaría dos años de mi vida en estados unidos, que sería animadora con pompones, que vería a blondie en concierto, que me haría un tatuaje a los dieciocho, que viviría en londres como mi tía lourdes, y menos que acabaría en un bar gay vociferando a grito pelao si había algún heterosexual en la sala (vale lo confieso, y subida a un banco).
tampoco pensé que acabaría siendo una "experta" en bodas.
pero ni de lejos.
a comienzos de verano pensé que me lo pasaría liada entre desgloses de rodajes, cafés y walkie talkies...wishful thinking que lo llaman los sajones.
pero la vida sigue tirando ironías y retos a la mollera por si acaso no nos habíamos enterado ya. yo la verdad esto cada vez me lo tomo más a coña porque, tras nosécuántas bodas seguidas de camarera, en la última me sorprendí a mi misma criticando hasta el más mínimo de los detalles: la cubertería, la vajilla, las flores, el vestido...por dios santo, si es que hasta opinaba mentalmente sobre la dimensión y disposición de la tarta nupcial!
y fatal, todo me parecía fatal! y hortera! muy hortera!
las velas no tenían base (el mantel lleno de cera que eso es un crimen para la visión y debería estar penado con la amputación de algún miembro), la elección de los canapés era de parvulario (antes de una cena no sirvas sandwiches de pepino con mantequilla...mal, mal, mal!), el dj era taaaan horrendo trasquilando una canción tras otra que me entraban unas ganas irrefrenables de colgarle entre las azucenas y la buganvilla del jardín, los carteles de las mesas no eran cutres no, eran propios de un indigente...y no me tiréis de la lengua con los nombres que habían puesto a las mesas que eran de juzgado de guardia!
y esto qué quiere decir? que estoy enferma?
mmm, casi. el problema es que siempre he tenido problemas diversos con mi capacidad imaginativa, pero nunca pensé que sería como una mala copia de jennifer lópez en "planes de boda".
ella al menos acabó con matthew mcconaughey al final de la peli. yo en cambio tengo, oh señor, demasiadas bodas en mi retina.
he visto de todo. desde una boda temática con decoración iconoclástica de londres en la que las mesas se basaban en las líneas de metro, hasta una boda en la que el lugar elegido fue ni más ni menos la casa del novio. que me diréis, la casa del novio, bien y qué? pues que si para llegar a la casa desde la verja de entrada tardas 20 minutos en coche el asunto se convierte en otro.
la gente está podrida de dinero...
y tú estás ahí, mandil incluido, encendiendo las mil y una velas de la terraza de la carpa nupcial y de repente paras. miras a tu alrededor. y te das cuenta que estás en mitad de la campiña inglesa rodeada de ovejas, caballos y vacas a lo catherine earnshaw en cumbres borrascosas. y que los novios se están casando en una plataforma que se ha construido para la ocasión encima de su lago (sí, sí, SU lago). y que al dj lo han traído de munich. que la barra de su bar es como tu cuarto y que se han pedido 50 botellas de vodka, 50 de ron, 50 de whisky y a saber cuántas de vino para 150 invitados. ah sí se me olvidaba, y que un invitado ha llegado en helicóptero.
claro, te quemas con la vela y te das cuenta de que eres más pobre que una rata de cloaca!
normal pues que si tu jefe comenta alegremente que los padres del novio tenían una mansión tan tan grande que decidieron construirse una al lado un poco más pequeña porque no sabían qué hacer con la primera, tres camareras indignadas espeten a la vez "pues que me la den a mi!" (la más efusiva y energética una servidora por supuesto).
sin embargo, tras tanta tarta de cinco pisos y tanto cocktail de gambas, una se da cuenta que hay ciertos elementos impepinables que siempre se cumplen independientemente del precio del cubierto:

- siempre hay alguien que acaba llorando (mi estudio me dice que el 90% de los casos esta persona suele ser del sexo femenino)
- siempre hay alguien que se emociona con el champán/vino del aperitivo y acaba, no sólo echando la raba en el baño, pero perdiendo toda la dignidad de la que un ser humano es capaz de perder.
- siempre habrá un miembro familiar que nunca jamás baila en su día a día, eso sí, excepto en las bodas..aquí la familia descubre el por qué. suele ser un tanto epiléptico en sus pasos, de sexo masculino y más que probable es que acabe la noche con la corbata en la cabeza a lo rambo o en su defecto con el chaleco de capa.
- la edad media y profesión de los comensales es directamente proporcional a lo divertido o aburrido que va a ser el trabajo (en la última contábamos con la presencia de siete monjas octogenarias y un sacerdote nonagenario...entendemos la ecuación no?)
- los camareros siempre (siempre!) cotillearán, criticarán y/o se reirán de los invitados. nosotros NO hemos bebido (al menos no tanto como ellos).

este fin de semana tengo, oh sorpresa, otra boda. el jefe lleva advirtiendo desde hace días que se han gastado muchísimo dinero.
está de hecho bastante pesado y denso con el tema...

me da a mi que me van a salir lagrimones como pelotas de rugby...