Wednesday, 10 August 2016

sola me insolo: 1a parte "la pirata del caribe"


queridos y queridas, cuando por fin decidí que viajaría por mi cuenta, no podía quitarme de la cabeza una frase, "sola me insolo". es lo que repite paz vega sin cesar en la película lucía y el sexo mientras la muchacha pasea por una playa a cuarenta grados a la sombra que parece camino del rocío
y es que una se piensa que cuando viaja sola va a ser como la película de medem. o sea: intentando encontrarte a ti misma, te vas a una isla estupenda, te alquilas una vespino, te vas al faro, te caes por unas rocas y no te rompes la almendra no, sino que, por el contrario, te encuentras a un pedazo de maromo en el lodo que quita tó el sentío y te haces amiga de la más moderna del lugar y, no sólo vuelves a la capital con el cutis como el culito de un bebé que pareces sacada del balneario de la toja, sino que el destino se ocupa de que, tras haber aprendido multitud de lecciones valiosas para tu futuro, acabes con el churri por el que, para empezar, habías salido por peteneras de la capital, disfrutando de un maravilloso ático de 700 metros cuadrados en el centro de madrid en una tarde soleada mientras cantas un rayo de sol (uo-o-o-o-ó).
no.
si fuese así que estaría yo aqui contándoos las penas. no hijos, no. estaría en mi ático malasañero con el susodicho tarareando postcoitalmente. 
eso lo sabe hasta la vecina del quinto.
el caso es que de vez en cuando una se pierde. no sabes cómo ni cuándo sucede, pero sucede. estás como mustia, como apagada. todo te estresa, todo te sienta mal. vamos, que estás hecha un coñazo.
así que un día que ya no te aguanta ni tu santa madre, tu santa madre te dice, “¿por qué no te vas de viaje sola?” (con ese tono que implica un “¿eh, guapita?” nada sutil a final de frase)
en realidad no fue tan sencillo. nada en los mundos de una servidora es así de simple.
todo comenzó allá por las navidades de 2014 cuando tu amiga, llamémosla carla, te dice que por qué no te vienes a pasar la nochevieja a barbados porque ella siempre las pasa allí. tal cual. porque resulta que el padre es dueño de varios hoteles y uno de ellos no está en jaramillo quemado, provincia de burgos, sino en la isla de barbados. es decir, que ella se ha pasado los 31 de diciembres con aire acondicionado, mojito en mano mientras tú y yo, meros mortales, parecíamos dos zombies sacados de the walking dead dispuestos a morderle la yugular a cualquiera que se intentase colar en la barra libre por un vodka "stolichnaya" con limón, que encima era de garrafón, en el megacotillón de turno tras haber perdido casi medio brazo dejando los abrigos en el probador a son de historias de amor de obk. y también ha invitado a nuestra amiga, que vamos a llamar patricia, y que nos podemos quedar en su hotel, y que cree que alicia va a venir con su novio. total que tú no sabes qué hacer. porque es una barbaridad de dinero, y qué pasa si te llaman para trabajar y blablablabla.
el caso es que tras discutir los pros y los contras del viaje, tras analizarlo todo hasta la saciedad con mi madre (y su santa paciencia, porque era para pegarme una torta a mano abierta y punto), saco los billetes.
no sólo estoy contenta de que por fin me voy a ir de vacaciones en no sé cuánto tiempo, si no pletórica que me voy con mis amigas y a barbados ni más ni menos.
sin perder ni un sólo segundo escribo a carla en el watsap contándole la buena nueva y le comento que voy justo después de nochevieja durante una semana.
ella lo lee y escribiendo…escribiendo…escribiendo…escribiendo…
o se alegra mucho y no sabe cómo expresar su júbilo, o no entiendo por qué tarda tanto en contestar..
escribiendo...escribiendo...escribiendo...escribiendo...
hasta que leo la respuesta.
para empezar me dice que no me puedo quedar en su hotel porque lo he dejado para el último momento y está todo ocupado…que dice me ayudará a encontrar algún sitio para quedarme a precio razonable…”¿perdona? ¿me fallan los oídos? ¿qué me estás contando, bonita? ¡tu padre es el dueño del  hotel! ¡el dueño! hello?”
también me comenta, como quien no quiere la cosa, que durante la semana que yo planeo ir, ellos viajarán a la isla de antigua durante varios días, o sea que no nos vamos a ver mucho…
me quedo con la boca abierta frente al móvil. no entiendo absolutamente nada. noto cómo la temperatura de mi sangre comienza a acercarse peligrosamente a la del núcleo solar. no puedo creer que mis vacaciones absolutamente idílicas se hayan convertido, en un momento, en las vacaciones del mismísimo satanás.
me da un siroco.
mi madre intenta relajarme creando, claro está, el efecto contrario.
“bueno, paula, es temporada alta..” “el padre es el dueño”
“bueno, pues cancelamos el vuelo” “pierdo el dinero”
“¿por qué no te vas de viaje sola?”

y aquí es donde lo habíamos dejado.
hay dos razones de peso por las cuales no quería hacer el viaje sola.
1) no me voy de mochilera a perú. no voy a recorrerme la india en busca de mis chakras. no me voy con un pack de viajes para solteros a navegar el nilo. no me voy a visitar a unos amigos que están de erasmus en eslovaquia y luego, hala, ancha es castilla, a visitar el país (también porque ya estoy mayorcita para tener amigos de erasmus, cierto). no. me voy al lugar de destino predilecto por miles de recién casados del mundo. si le das a elegir a la parejita en cuestión visitar nubes de algodón con unicornios, arco iris y cataratas de rosas, o barbados, te eligen barbados.
2)  y esta es la razón de peso. la que duele de veras. la que te da vergüenza admitir y no sabes por qué lo haces en un blog que, no es que lo lea mucha gente, pero sí la suficiente para que vomites un poco por dentro de pensarlo.
no sólo nunca has viajado sola si no que te entra un cólico nefrítico de pensarlo.

y me detengo aquí. la razón lo merece.
te surgen mil y una preguntas (muchas de ellas absurdas) que haces con un tono un tanto histérico y a las que la gente contesta (en su mayoría) como quien contesta a una niña de cinco años.
“¿y qué pasa si mi hotel está lejos de ellas?” “pues te das un paseo. estás en barbados”
“¿y qué hago si tengo que comer sola en un sitio?” “lees un libro, miras el paisaje. estás en barbados”
“¿y qué hago cuando no estén mis amigas?” “te vas a la playa, de turismo, lo que quieras. ¡ESTAS EN BARBADOS!”
pero la pregunta que no dices en voz alta y que supongo es la más importante es, “¿desde cuándo este miedo?”
lo analizas, lo intentas estructurar, descomponer y estudiar. y no lo sé, pero en algún momento de mi vida empecé a tener miedo.
por tonterías, por absurdeces. por no dejar la zona de confort, supongo. siempre he tenido a alguien con quien hacer los viajes. en un momento dado fueron los padres, luego el novio, y en otras ocasiones, los amigos o hermanos.
de lo que no te das cuenta hasta que te da en toda la cara es que todo esto, de pronto, cambia. ya no viajas con tus padres, no tienes novio, y tus amigos o no pueden o tienen sus propias familias. o en este caso, tú te pensabas que ibas de viaje con amigas pero las amigas son unas perras y te han dejado más colgada que una percha.
el caso es que te das cuenta que esto no puede ser así. hay que cambiarlo. una no puede depender de familia, de churris y de amigos. una tiene que depender de sí misma. así que decido viajar sola a barbados.
porque una cosa es tengo que ir sola a barbados y otra voy sola a barbados.
así que hago listas, y listas de listas. de lo que me tengo que llevar, lo que tengo que hacer, lo que tengo que comer, lo que tengo que leer. y me lo compro todo. la guía para barbados, el ebook con los 200 libros que (ilusa de mi) pienso voy a leer, el mp3 acuático para escuchar beyoncé mientras me baño en el caribe (y acabar haciendo acquagym a ritmo de all the single ladies sin darme cuenta como, efectivamente, me pasó, ante la atenta mirada de unos abuelillos germanos a los que les hice mucha gracia).
y, sobre todo, me repito el mantra “yo puedo viajar sola” hasta la saciedad.
con una preparación digna de ir a conquistar el kilimanjaro en vez de a sentarme en una tumbona playera, llego al aeropuerto de gatwick que parece que voy de anfetas hasta las cejas de lo que me he autosugestionado con tanto mantra, tanta guía, tanta lista, tanto ebook y tanto mp3 acuático.
Hasta que me informan que el vuelo se retrasa como mínimo seis horas por motivos técnicos.
“¿¿¿¿¿¡¡¡¡seis horas!!!!????”, grito más que digo…
“bueno, mejor seis horas y que el avión vuele en condiciones a menos horas y que no lo haga, no?”, me dice el de british airways frío cuan glaciar "perito moreno" mientras me da unos cheques comida y me despacha con un “next!” que me deja loca.
total, que llamo al hotel porque un tal malcolm va a venir a recogerme y tengo que decirle que no, que no llego a las tres de la tarde para poder deshacer la maleta tranquilamente y darme un chapuzoncito a la vera de una palmera como yo me imaginaba en mi mundo de punky brewster. no. en realidad llego a las once de la noche cuando, no es que no vea el mar, es que no veo a tres palmos de mi cara porque, efectivamente, en vez de seis horas fueron ocho. y ahí está malcolm, ese negro barbadense de metro noventa y cinco que es como un armario empotrado de ébano que casi no entra en el 4 x 4. ah, y no le entiendo cuando habla. pero nada de nada. y no sé si es el calor o que sigo en modo "aventurero anfetamínico" pero al pobre malcolm le frío a preguntas que, o me contesta con un escueto “yes” o “no” o si se explaya directamente es que no-le-en-tien-do. así que sonrío. porque es lo que hago cuando me pongo nerviosa, sonrío. sonrío y le miro. él me mira, pero no me sonríe.
tupendo.
así que malcolm me deja en sunny beach luxury apartments, que ni es “sunny” porque es de noche, ni es “beach” porque desde aquí se ve la carretera, no la playa, y ni es "luxury apartments" porque esto es más benidorm que el caribe, con esa mesa y sillas blancas de plástico,  con esa cortina de colores tostados, y esa vajilla formada principalmente por botes de cristal de nocilla. 
al día siguiente quedo con mis “amigas” en uno de los pocos momentos en los que las vería en mi viaje a barbados “con ellas”.
primero fuimos a una playa cerca de mi hotel. carla trajo con ella gafas y tubos de bucear para un equipo de fútbol. a mí no me apetecía nada la verdad. se me empañaban las gafas, no veía un pedo, casi muero ahogada por el oleaje y creo haber visto un pez, y en la lejanía. pero la tía erre que erre y, hasta que no nos vió a las tres (carla, patricia y una servidora) que parecíamos las hijas ilegítimas de jacques cousteau, no se quedó contenta. hasta más tarde no supe por qué.
a la noche cena en su bungalow. porque queridos y queridas, mi apartamentito era benidorm y lo suyo era un puto bungalow hawaiano de dos habitaciones, amplio salón y cocina. cuando entro en semejante hábitat me hierve la sangre. no sólo las camas son tan grandes que caben múltiples familias rumanas,  sino que su sofá era como un campo de golf. en el bungalow cabía yo, cojones. como me mosqueo, le doy al pinot noir, y como le doy al pinot noir, empiezo a mosquearme. es lo que tiene.
total que me empiezan a contar lo que han hecho esos días. y ellas, como muy por encima comentan que han ido a ver las tortugas.
para vosotros, que no os habéis leído todas las guías de barbados del mundo esto os importa un mojón, pero yo, que sabía de barbados más que rihanna casi le hecho el pinot noir en toda la cara. la playa, el pueblo…todo lo podía hacer sola, me daba igual. ¿pero eso? ¿justo eso?


“¿perdona? ¿que habéis ido a ver las tortugas? ¿LAS TORTUGAS?“
“sí, bueno, pero que no es nada del otro mundo, te montan en un catamarán, te dan de comer y luego buceas con las tortugas. hoy hemos buceado las tres, ¿no?”
mmm. claro.
ains amiga, que ya entiendo yo porque me metiste el tubo de bucear esta mañana que eso parecía más una traqueotomía que un favor…¡que te corroía la culpa por todo el cuerpo antonia!
así que me voy sola a lo único que me hubiese gustado hacer en grupo. no sólo por la experiencia, sino por dos razones, creo que importantes. la primera es que no sé cuantas veces tuve que contestar “sí, efectivamente” a la pregunta de “¿pero vienes sola?”. me daban ganas de coger un arpón (para seguir con la temática náutica) y, o grabármelo en la frente, o clavármelo en el estómago directamente. qué coñazo de verdad. todo eran grupos claro. el grupito de amigas veinteañeras que te miran con cara de pena, la parejita de turno que es más empalagosa que un bocadillo de chicle o los padres con niño teenager a punto de cortarse las venas de la vergüenza. lo típico. y segundo. ese momento divino e ideal de la muerte que es hacerte un selfie acuático. porque no vas a tener a un total desconocido aguantando la respiración bajo el agua hasta que la tortuga se digne a acercarse a ti para que te haga la foto. no, el desconocido tiene otras cosas mucho mejores que hacer, como hacerse sus propias fotos con la tortuga, o respirar y no morir, por ejemplo. así que ahí me tenéis, queridos y queridas, cámara acuática desechable en mano, gafas de bucear bien apretadas que se me salían los ojos de las cuencas, tubo con el que, a pesar de la simplicidad del mecanismo, tragué más agua que respiré, aletas en los pies que me puse para hacerme la que sabía pero que más que ayudar me complicaron la existencia llevándome cada dos por tres al lado contrario del que quería ir; intentando hacerme un selfie con la tortuga creyéndome gemma mengual. eso no era posar, señores y señoras, eso era contorsionismo puro y duro. la hija ilegítima de jacques cousteau con un ataque epiléptico.
además, que no nos engañemos, objetivamente, dicho así sin tapujos, vista desde fuera parecía una auténtica gilipollas.
a los hechos me remito.


como las cosas andaban un tanto tensas entre las “amigas” y una servidora, e intentando que la sangre no llegase al río, comento que en uno de los días que coincidimos podríamos ir a un pueblecito de pescadores que salía en la guía, ir a la playa que había cerca y de noche comer la pesca del día a la par que disfrutábamos de música en directo dónde, dicen, empezó la mismísima rihanna. ¿buen plan, no?¿pues qué me dicen? que ese día van a ir a no sé dónde de compras.
es en este momento cuando me doy cuenta de que, efectivamente, mi viaje era e iba a ser sola. a éstas alturas las excusas que me dan me las paso por la mismísima periferia.
pues ea, sola será.
total que me cojo un bus infernal lleno hasta reventar que paraba más que andaba camino a mi segunda aventura en solitario. pero no sé si es porque ya había aceptado (por fin) que el viaje era efectivamente sola sin más que, incluso yendo más apretujada que el culo de una estatua, iba feliz.
en la playa conozco a una chica que se llama lian, que como va sola también nos cuidamos las cosas mutuamente mientras la otra se da un chapuzón. lian me cuenta que se dedica a la banca nueve meses del año y los tres restantes los dedica a viajar por el mundo. y cuando digo todo el mundo, es todo el mundo. en ese momento le quedaba áfrica, así que supongo que a estas alturas ya se habrá recorrido el planeta. me muero de envidia. la seguridad con la que hablaba de viajar sola y de sí misma. de cómo decide cuándo y a dónde va. de qué manera no depende de nada ni de nadie. en comparación con ella me siento un ser diminuto e infantil sacada de disneylandia. en comparación con ella soy minnie mouse. con el asunto de no querer molestar, supongo, la pierdo de vista. si la conozco ahora la ato a una silla y la frío a preguntas.
tras disfrutar del atardecer, cerveza barbadense "banks" en mano, me voy al pueblo yo sola. y como pescado del día con ensalada y macarrones con queso (muy típico de barbados), sola. y me tomo un par de cervezas más, sola. y observo al personal, sola. y cuando más tranquila estoy, sola, me encuentro de casualidad con alicia y el novio, que no querían ir de compras y les apetecía mucho mi plan pero que no se pudieron poner en contacto conmigo. así que nos tomamos más cervezas mientras escuchamos música en directo y vemos bailar a las barbadenses con ese culo de gelatina royal tan genial. y es lo bomba.
a partir de ese día soy yo la que digo que no puedo a mis “amigas”. porque no me apetecen nada sus planes, porque estoy genial sola, porque si voy con ellas me voy a perder el atardecer en el sitio que me gusta o no voy a poder acabar el libro que estoy leyendo, porque no me apetece sonreír sin ganas, ni hablar si no tengo nada que decir, y porque, en resumen, no me apetece y punto. 
porque estoy sola, pero no me siento sola.

y llegamos a día de hoy. dos años más tarde de mi aventura barbadense, cansada de currar sin parar, harta, hasta el mismísimo moño, decido que necesito vacaciones. pero esta vez no sólo necesito vacaciones, sino que las necesito sola. esta vez no busco compañía. más bien al contrario. necesito estar por mi cuenta. sin discusiones, sin obligaciones, sin prisas. sin "tenemos que", o "por qué no vamos a", o "es que yo quiero tal", o "estás muy callada, ¿te pasa algo?". 
no, gracias.
me acuerdo de lian.
esta vez no voy sola porque no tengo más remedio, porque me han dejado colgada, por que no me queda otra. no. esta vez sé lo que quiero. quiero silencio, y música, quiero escribir, y leer, quiero mar, y pescado, y escribir un poco más, y sol, mucho pero que mucho sol.
sola me insolo.


continuará...

Thursday, 29 May 2014

insiste, persiste, resiste


queridos y queridas, hace casi un año que no paso por estos lares. no porque no tuviese nada que contar. más bien al contrario. las anécdotas se me acumulan como motas de polvo en la esquina de mi cuarto. durante este último año he visto cosas y, más importante, he vivido cosas, que pensé nunca haría.
pero hay un antes.
como todos sabéis vine a londres con un único propósito, vivir del cine.
tenía todas las papeletas para que las cosas me fueran bien. tenía el idioma, había estudiado cine y, sobretodo, tenía ganas, unas ganas infinitas.
pero la vida nunca pone las cosas fáciles. hay que pagar alquileres, y transporte, y comida, y ropa. así que te pones de camarera, que es fácil, insípido, y no te dolerá ni lo más mínimo irte si fuese necesario. pero pasan los meses y de pronto pasan los años. y con el tiempo a veces hasta se te olvida por qué viniste a esta ciudad. porque, para qué nos vamos a engañar, una no siempre tiene la misma fuerza, la misma sonrisa para mandar los miles de miles de emails buscando trabajo y aguantar las respectivas contestaciones "guardaremos tu curriculum en nuestro archivo", "por desgracia ya tenemos todo completo", etc.
cinco años, como cinco soles.
y dudas todas. ¿has hecho bien en venir? ¿qué se te ha perdido aquí? dudas propias y dudas ajenas. tu familia, preocupada, no sabe muy bien qué te retiene allí. cada vez estás peor y cada vez te alejas más de todo y de todos.
te hundes. porque te sientes como una imbécil. como una payasa agarrada a un palo contra viento y marea.
insisto, ¿qué coño se te ha perdido aquí?
y tocas fondo. 
te planteas que a lo mejor te has equivocado. que puede que los demás tengan razón. que puede que este no sea tu destino. que el tren marchó y no llegaste a tiempo.
pero hay una pregunta que, aún en el peor de los momentos no sabes cómo contestar: si no vives del cine, ¿de qué?
y como siempre contestas lo mismo: de nada, esa es la contestación.
así que te levantas otra vez. perdón, rectifico, te arrastras del agujero profundo y mugriento en el que te has metido tú sola y te sientas de nuevo frente al ordenador. muerta de miedo y llena de ansiedad. 
te obligas a llamar a diez personas al día, pase lo que pase. 
un día, tras 9 llamadas miras el siguiente en la lista. te da pereza. es una tortura. porque no quieres más negativas. porque lo único que quieres es tumbarte en la cama y dormir. 
pero te dices que es la última llamada del día. que luego te puedes enroscar como una larva si te place. te obligas físicamente a coger el teléfono y marcar. así que llamas. él te contesta. tú le preguntas que si necesita a alguien. él te dice que estoy de suerte, que justo necesitaba alguien para el día siguiente. 
"¿estás libre mañana?"
yo me tengo que contener para no contestarle "llevo libre cinco años".
eso fue hace un año y esta es la primera semana libre que he tenido desde entonces.
he visto vampiros, agentes secretos y robots. he visto cómo le partían la nariz a un tío por error en una escena, se la volvía a colocar y seguía trabajando. he visto a especialistas hacer simplemente lo imposible. he visto coches pasar a 200 km/hora y empotrarse con una pared. he visto explosiones, varias. y sangre, mucha. y armas, todas. he conocido a luke skywalker y a jon snow. he conducido un carrito de golf por los estudios de la warner durante cuatro meses. he visto tres hombres vestidos de época pasar delante mío a caballo mientras desayunaba la tostada. he rodado en heathrow, y en charing cross, y en waterloo, y en la isla de man, y en birmingham. he trabajado en un tanque de agua. he visto un barco sin agua. he conocido a gente maravillosa. y a gente estúpida hasta decir basta.  
y lo que más me emociona no es lo que he visto, sino todo lo que me queda por ver. 
todas las lágrimas, toda la mierda, todos los obstáculos me hacen quererlo más que nadie. si hay que estar sin dormir, pues no se duerme, si hay que estar de pie 14 horas al día durante semanas, pues se están, y si hay que ir a trabajar vomitando por las esquinas, pues se vomita.
ya he pasado por las tres y aquí sigo, con ganas de más.
mi consejo a ti. 
sí tú, que a veces dudas.
no desistas. no te pares. no te rindas. para atrás ni para coger impulso. continua. si te caes, te levantas. si lloras, pues llora. y si quieres gritar, pues grita. y si te caes otra vez, pues te levantas de nuevo. 
si es lo que quieres, si es de verdad lo que sueñas, por favor inténtalo. una y otra y otra y otra y otra y otra y otra vez. hasta que no puedas más. y cuando no tengas más fuerzas, cuando no puedas mover ni un músculo más, cuando te duela tanto el alma que es imposible que nada ni nadie te ayude, te levantas y lo intentas de nuevo.
¿por qué? pues porque puede que te cambie la vida.

insiste, persiste, resiste.


Friday, 21 June 2013

zumba en el infierno


queridos y queridas, los que seguís el blog sabréis que hace ya tiempo me apunté al gimnasio (si no os recomiendo "la piscina"). como ya podíamos imaginar, he tenido mis más y mis menos con la asiduidad. da igual si tienes el gimnasio que te puedes tirar haciendo el ángel desde tu ventana, una es capaz de hacer petit point con los pies con tal de encontrar una excusa para no ir. el caso es que con mis idas y venidas pues olvidé momentáneamente los horarios. hasta ahora...
a zumba iba los lunes. ni los martes ni los miércoles ni los domingos. 
los lunes. y por una razón.
partamos de la base que una no es profesional del baile (sorpresa). pero tampoco disléxica. hay materia, así que algo nos podemos mover. el asunto es que necesitamos una profesora que nos ponga las cosas sencillas. directas. simples. para lerdas. ya en clase, todas nos dejamos llevar pensando que somos beyoncé. y de beyoncé nada. ni en sus fotos malas. pero al menos sigues los pasos y tu cráneo no da con el codo de la de al lado de la emoción. el grado de movimiento de cadera eso sí es secundario y opcional.
el caso es que para que una consiga dicho objetivo va, insisto, los lunes. los lunes da la clase petra, una rubia neumática recauchutada que nos deja a todas a la altura del betún. la tía se mueve que parece gelatina royal. pero al menos lo que yo hago se asemeja parcialmente a lo que ella hace. si me dice que va a hacer salsa, hago salsa. si es rumba, pues rumba. si ella cuenta 1, 2, 3, y 4, efectivamente es 1, 2, 3, 4, y si ella dice que vamos hacia la derecha, todas (importante) vamos a la derecha.
sin embargo esto no pasa todos los días. despistada con el vaivén de los horarios me planto en el gimnasio un sábado, horror. los sábados pertenecen a daniella.
daniella tiene el culo más duro que el acero galvanizado. es brasileña así que una da por hecho que cada clase van a ser los carnavales de río. ella entra siempre saludando a todas que parece la reina de la comparsa. un desparpajo. una soltura. piensas "si ella no sabe, ¿quién coño va a saber?" 
error número uno. yo soy española y si te bailo por bulerías soy chiquito, no sara baras. pero, he aquí un dato importante, no soy monitora. ella sí.
el caso es que primero pregunta si alguien no ha hecho nunca zumba. el otro día había tres novatas. una rubia que parecía iba rodar el próximo anuncio de nike. toda ella de rosa y divina de la muerte. y luego dos negras de amplias dimensiones que habían decidido colgarse el joyero entero en su cuerpo. más oro que en un "compro y vendo". daniella, con una sonrisa que no puede ser más inocente y cordial, les comenta que primero calentaremos y más tarde subiremos el ritmo. ellas devuelven la sonrisa tímidamente.
ilusas...
efectivamente daniella empieza con lo típico. que si pierna estirada para atrás. que si el brazo alrededor del cogote. que si botamos un poquito. para un lado. ahora para otro. soltamos los músculos. y de repente...
de repente daniella no es daniella sino el demonio de tazmania. no sé en qué momento ella debe pensar que pasamos de ser meras clientes de un gimnasio a componentes del cuerpo de baile de jennifer lópez. pero es en ese preciso instante cuando tú te despides de tu salud mental y, sobretodo, de tu dignidad.
hay dos cosas que has de temer cuando estás en su clase. 
1) su cara. cuántos más guiños, señas, muecas y aspavientos haga su rostro, menos te vas a enterar. ella cierra los ojos y entra en un trance epiléptico en el que las demás no somos partícipes. ella cree que sí. pero no. por una sencilla razón.
2) sus gestos. nuestra querida monitora, además de sufrir tics faciales a go gó, se cree la teniente o'neal de misión secreta en irán y comienza a realizar ademanes que solo ella entiende. utiliza sus manos para hacer señas que luego no se corresponden con la realidad de la coreografía.
a estas alturas la clase es un cuadro de mamarrachas. las dos negras no se enteran de nada, además que yo creo que los 15 kilos de metal que llevan encima no les beneficia para nada. la que arrampló con el modelito perfecto en decathlon está espasmódica. la pobre se lo toma tan a pecho que creo colapsará en cualquier momento. luego está la inglesa de metro noventa con menos carne que la pata de un gorrión, que da igual que no se pierda ni una clase, la mujer tiene el sentido del ritmo en el empeine y parece que esté escuchando otra música diferente. además, como buena inglesa que es toda ella es un colorete. a esa mujer le falta oxigenación por toda la cara. también tenemos a las ratillas. esas dos que siempre se ponen en primera fila con gafillas y que al escuchar la canción empiezan la coreografía antes que la propia monitora. bueno, pues esas mismas mañana están en el hospital con dislocación de cadera. y luego estoy yo. que miro alrededor pensando "¿soy la única que se percata de este "sindios"?
juro en arameo, y en sumerio, y en sánscrito. nunca. nunca. nunca más un sábado.
tras 45 minutos de locura absoluta, de jaqueca crónica, de leches por doquier que parecemos pollos sin cabeza y no una clase, llega el estiramiento final. yo respiro.
de nuevo, ilusa...
ella, daniella, no contenta con la humillación y la anarquía por las que nos ha hecho pasar. decide que nos pongamos en pareja y nos hace realizar una especie de ballet absurdo con una completa desconocida como si tuviésemos cuatro años y en prescolar. ya no me siento mujer. amputada de mi femineidad, acabo la clase con la sensación de tener que ponerme el "babi" y jugar con acuarelas al llegar a casa mientras me tomo la merienda.
ni "woman power", ni beyoncé, ni qué niño muerto...
ironías de la vida, he pagado por este maltrato. 
epic fail.

nunca. nunca. nunca más un sábado.


Wednesday, 12 June 2013

"¿qué tal vas de lo tuyo?"


queridos y queridas, hay una pregunta que se repite generación tras generación. un eco que reverbera sin cesar. no importa de dónde provenga uno. da igual a qué medio en particular nos dediquemos. qué más da la edad que tengas. si te dedicas a cualquier rama artística y alguien de fuera quiere saber cómo te va, la frase que te perseguirá de por vida es aquella de: "¿qué tal vas de lo tuyo?"
no falla.
analicemos, pues.
por un lado podemos observar que no se especifica "qué" es lo tuyo. podría ser desde un resfriado común a un quiste ovárico. a mi desde luego me suena poco a cine. tampoco nos debe molestar. de toda la vida ha existido un silencio sepulcral alrededor de las enfermedades. parece que el no nombrar el "mal" hace que no exista del todo a los ojos del familiar o amigo. si no se dice es como si no fuese. porque ellos se niegan a aceptar que tú como concha velasco "quieres ser artista". de eso nada. nunca. así que lo tratan como algo mucho más liviano. porque, no nos engañemos, si te dedicas a eso del artisteo, suelen creer que es como la gripe. en algún momento pasará.
y de ahí la elección del verbo y su tiempo. "¿qué tal vas...?" es decir, cómo llevas los síntomas, se te han pasado y/o sigues con nauseas. o sea, "¿se te ha quitado ya la tontería?". 
es como cuando decías que estabas enfermo de pequeño. tus padres no te hacían ni caso hasta que no echabas la pota en medio del pasillo. de una forma u otra siempre piensan que les estás tomando el pelo. que en algún momento les vas a decir "que no! que era coña!". pero no es hasta que regurgitas el desayuno que ven que vas en serio. esto es lo mismo. los pobres sueñan que un día te levantes de la cama, entres en la cocina y espetes "estoy curada! estoy curada!" y al día siguiente te pongas a estudiar oposiciones.
"¿qué tal vas de lo tuyo?"
es curioso porque luego si preguntan a alguien que tiene un trabajo "normal" (abogado, economista, médico, sociólogo, etc), les oirás decir aquello de "¿qué tal en el trabajo?"
no lo hacen a mala fe. pero, seamos sinceros, la mayoría de familiares y amigos no saben a qué te dedicas realmente. quieren que ganes un goya, pero lo más seguro es que no lo ganes en tu vida. quieren que les invites al estreno de la película en la que trabajaste, pero a lo mejor no te invitan ni a ti. 
quieren lo mejor para ti, pero a lo mejor eso que quieren no es lo mejor para ti.
el principal problema es que amigos y familiares no saben que la enfermedad suele ser crónica. cómo les explicas que ese virus lo tienes por todo el cuerpo y que de pasajero nada. cómo les haces entender que no puedes dedicarte a otra cosa. que esto es de por vida. que no hay cura ni remedio.
y aunque la hubiese, no la tomarías.

Saturday, 30 March 2013

de londres a cuenca: segunda parte


queridos y queridas, nunca he confiado en mis habilidades automovilísticas. para que nos vamos a engañar. las dos experiencias más cercanas a lo que es conducir un coche en mi vida hasta ahora han sido: una, el mario kart de la nintendo y dos, aquella ocasión en la que pude conducir un carro de golf por silverstone (más información sobre este acontecimiento en otro momento). 
vamos, que experiencia nula.
el caso es que cuando ya tienes treinta y tres tacos como treinta y tres soles, pues una coge el volante como si no hubiera un mañana. tienes ganas de conducir.
la primera experiencia fue con mi hermana pequeña, julia. sobra decir que en ese momento, aquel en el que tu hermana se sienta de co-piloto y empieza a darte órdenes es muy triste. no sólo no sabes conducir, sino que la niñata de tu hermana te dice cómo hacerlo...penoso.
luego toca clase con la mujer de mi padre, pili. ella es profesional en esto de dar clases si tenemos en cuenta que ha enseñado ya a tres hijos antes que a ti. así que ya puedo incrustar el coche contra un bordillo mientras me desgañito que a ella no se le mueve un pelo del flequillo.
de vuelta a cuenca y en mi segunda semana manchega, me presentan a yoli, mi profesora. yoli y yo nos reímos mucho la verdad y a mi eso me tranquiliza. yoli me viene a recoger en un mercedes, que es el coche de la autoescuela y a mi ya me tiene ganada, con estilo. pero claro, yoli y yo no estamos solas, hay más alumnas que como una servidora pretenden examinarse en siete días.
en este caso tenemos a dos alumnas.
mari.
mari es un amor de persona. mari se levanta todos los días a las seis de la mañana para ponerle la inyección a su madre, luego a su padre y, a veces, llega tarde a clase porque tiene que cuidar de su tío que se está desintoxicando. cuando acabamos las clases a veces la dejamos en el hospital a ver a alguien, pero no sé a quién. ella dice que no necesita estudiar para ser enfermera, que ya lo ha visto todo. mari tiene 19 años y vive en motilla del palancar. mari es muy pequeñita, así que entre las dos llevamos un buen trajín con el asiento del coche.
cinthia.
cinthia estudia en cuenca pero es de albacete. no para de hablar y lo peor de todo, mientras habla mira al interlocutor, en este caso a yoli, a la par que conduce. cinthia se va saltando stops y cedas el paso a gogó mientras yoli le va dando collejones. y gesticula una barbaridad, como si fuera una azafata de vuelo. pero a ella le da igual, se ríe y mete primera. cinthia quiere que le examine enrique, que por lo visto habla mucho. según cinthia la última vez suspendió porque la que le examinaba no hablaba nada, no porque se comiese una glorieta.
mari me acompaña por las mañanas, cinthia por las tardes. por las mañanas todo me sale bien, por las tardes soy un manojo de nervios a la que se le cuela el coche cuesta abajo.
me pregunto por qué...
como ha habido tanto follón con mi nota del teórico me dejan la última para el práctico y sola. secretamente lo agradezco, tener a cinthia en el mismo habitáculo mientras cuenta cómo casi prende fuego a su casa mientras cocinaba unas croquetas (como efectivamente hizo al examinarse por segunda vez), la verdad no me hacía especial ilusión.
de hecho sé hasta dónde empezamos el exámen, la avenida de la música (qué bonito) y dónde acabamos, en la jefatura de tráfico (muy propio). total que ahí que nos presentamos la yoli y yo. pero pasan los minutos y ahí no hay ni examinador ni ná. el caso es que la yoli llama a tráfico y "oh sorpresa" el examinador ni sabe que tiene exámen conmigo. no me lo puedo creer. yoli se gira "pero por qué todo te pasa a ti?". quiero llorar. "no lo séeeeeeeeeeeeeeee".
total que nos presentamos en tráfico. "tú te examinas hoy como que me llamo yoli". y ahí va ella, a galope a por el jefe de tráfico. tras unos minutos tensos no, lo siguiente, consiguen que se presente ángel, mi examinador, que estaría comiéndose unas judías blancas o algo así porque viene con cara de estar haciendo mal la digestión. por qué, oh señor, por qué.
y claro, nos montamos en el coche pero es que yo me había "aprendido" un poco la ruta desde la avenida de la música. pero no, estamos en un lugar diferente y yo no soy de cuenca. "durante diez minutos señorita conducirá de manera autónoma". estupendo. y ahora a dónde le llevo yo? que no tengo ni idea? pues ala, le llevo hacia el único lugar que conozco desde allí...la autopista. así, para empezar suavecito. el exámen lo paso mirando de reojillo a yoli, que con las manos me va haciendo gestos por si voy muy deprisa o muy lenta. ella no deja de darle conversación al hombre, por aquello de  a ver si lo despistamos un poco y no ve que estás un poco cagada.
la verdad es que una vez pasado el susto inicial iba tan contenta. pero tensa, claro. así que hacia el final del exámen, cuesta arriba y parada en un semáforo en rojo me doy cuenta que el tobillo derecho no me responde y no puedo acelerar. me cago. qué hago? la luz de peatones comienza a parpadear. y ahora qué? se pone en verde. no me queda más remedio que acelerar con toda la pata, como si fuese un bloque. pero sé que como esto se me alargue mucho se me va agarrotar toda la pierna. el hombre no deja de darme indicaciones y yo me siento como una acordeón.
cuando ya creo que me voy a tener que amputar la pierna por fin acabamos. 
y, milagro de milagros, apruebo.
sin sangre aún en la pierna derecha abrazo a yoli y me dirijo cojeando hacia la autoescuela para que me den mi "L". ese símbolo de drama, de libertad y de esfuerzo.
marcho feliz de la vida ese mismo día a madrid. y de ahí directa a londres.
y en londres...en londres llego como si me hubiesen metido en una turmix a toda potencia. no me puedo creer lo que he hecho. lo que he vivido y a la gente que he conocido. no doy crédito a que unas semanas antes en mi cuarto popito me dijo aquello de "y por qué no vas a cuenca?".
y yo dije "por qué no".

Thursday, 28 March 2013

de londres a cuenca: primera parte

queridos y queridas, a veces creo que funciono a impulsos. a ráfagas neuronales que hacen que una idea se me meta en la cabeza y ya no me deje ser. eso es lo que ocurrió a continuación.
un día sin venir muy a cuento le comento a popito, mi compi de piso y alma gemela en otra vida, que me encantaría sacarme el carnet de conducir pero que claro, o no tengo tiempo o no tengo dinero. él, muy serio, me comenta que por qué no me voy a cuenca a la autoescuela de los famosos. al principio le suelto un espasmo nervioso hecho risa, pero al ver que no se le mueve el bigote ni un milímetro, me creo que no, que de verdad me lo dice en serio. él me explica que hace un tiempo se puso de moda que los actores, toreros, y artistas de la farándula así en general se fueran a hacer un intensivo durante dos semanas para sacarse el carnet de conducir a cuenca. sigo sin creerme mucho lo que me dice popito, pero lo miro en internet y, efectivamente hay anuncios y foros y comentarios sobre los intensivos...
claro que una cosa es pensarlo y otra muy distinta verbalizarlo. cuando se lo empiezas a comentar a la gente la cosa pierde su gracia. tus hermanos directamente no te creen. ya se lo puedes repetir por activa y por pasiva que cuando piensan que tu no te das cuenta, los pillas mirándote como si fueras un ovni caído del cielo. tu padre por otro lado al principio piensa que te has vuelto loca ya del todo. "oye, papá, que a ver si me puedes llamar a un par de autoescuelas en cuenca que a lo mejor me hago un intensivo de dos semanas". él se escojona. y con razón. mi madre no. las madres están hechas de otra pasta y ellas te sueltan un "ah, me parece estupendo" que te dejan ojiplática.
el caso es que lo que empezó como una inocente conversación en londres, acaba siendo una realidad a mano llena...sobretodo cuando estás de camino al aeropuerto de gatwick para pillarte un avión a madrid y de ahí casi directa a la estación sur de autobuses.
la verdad es que eso de salir de la estación sur ya la cosa se pone seria. no pretendo ofender, pero una de repente se siente parte del pueblo llano. es lo que tienen los autobuses interprovinciales, que a una parece que le falta la empanada de ternera y las migas en el taper. ojo, que antes era la mar de asidua que estudié la carrera en salamanca con novio en madrid. relación intensa...entre auto res y yo, digo. pues esto era como un deja vu.
no es hasta que no llego al hotel cortés y dejo la maleta en mi futura habitación durante catorce días cuando de veras me doy cuenta que sí, que he ido a cuenca a sacarme el carnet de conducir. a los que os entra la risa floja he de decir que la primera opción era tarancón así que...chitón.
el caso es que a la mañana siguiente me presento en la autoescuela rubio. allí el dire, jaime, mantiene una acalorada conversación por teléfono pero indica que me siente. "que no fernando, que no coño, que me mandaste un segundo email en el que la yoli iba a las ocho y la has liado parda!". tapa el teléfono. "es el coordinador de tráfico, que es un incompetente". pues bien empezamos.
jaime me da mi manual y me sienta delante del ordenador. "ala moza, hasta que te hartes!". 
si una cosa siempre he tenido clara desde que decidí ir a cuenca es que el teórico lo tenía que sacar bordado. lo de conducir era otra historia, pero lo de empollar siempre se nos ha dado bien cuando nos da la gana. también ayuda que el profesor de teoría suelte perlas como "a ver, tráfico no es que te prohíba beber...al revés, te dice que bebas hasta que te salga el barco de cutty shark en una ecografía...pero que no conduzcas". ese es alberto, un crack de persona. en cuanto le conocí pensé que era gay pero me dije que a lo mejor es que al estar rodeada de hombres mucho más femeninos que yo, ya veía maricones donde no los había. hasta que claro, nos dijo que el ocho de marzo era el día de la mujer trabajadora porque "nosotras" trabajamos mucho...así que vamos, que mi radar funciona divinamente.
el caso es que llego al exámen dispuesta a comerme el mundo. si no me leí el test mil veces no lo hice ni una. al salir, le pregunté a jaime un par de dudas y resultó que las tenía bien...perfecto.
vuelvo al hotel a comerme las uñas de los pies mientras espero que la dgt saque las notas. tras refrescar la pantalla la mar de veces, una directamente se cae de la cama cuando ve que bajo su nombre alguien ha escrito "25 fallos". perdona? disculpa? me estás contando que me he hecho todos los tests de españa para venirme a cuenca y fallar todas menos cinco? para eso las fallo en inglés que quedo mejor. intento no pensar en cómo le voy a decir a familia y amigos que de dos semanas nada. una.
a las cuatro estoy en la puerta de la autoescuela como un bulldog, pero jaime me tranquiliza y me dice que ha habido un fallo a nivel nacional con los exámenes y que el asunto se retrasa. da igual, no hay tiempo que perder, esto es un curso intensivo, así que me ponen con las prácticas...
pasa un dia, dos y al tercero, mientras me paro tan contenta ante un stop yoli, la profe, me dice muy seria "haz una parada ahí enfrente" "no jodas yoli" "tu para" "no habré suspendido?""que pareeeeeees". total que paro. "tienes cinco fallos, estás suspensa".
drama.
me vuelvo temblando a la autoescuela e intentando cubrir las lagrimillas a lo "candy candy" que amenazan con salir de mis ojos. una servidora se niega a aceptar el resultado. jaime me recibe con cara de funeral y me dice que me pase por tráfico pero que lo han corregido por segunda vez. en la dgt pido mi exámen y me comentan que vaya al día siguiente. al volver a la autoescuela me quiero morir ante la obligación de sentarme de nuevo ante el ordenador a hacer tests como una autómata. empiezo a contestar las preguntas casi sin pensar. click click click. las tengo todas bien. click click click. y eso que no estoy poniendo ni un ápice de esfuerzo. click click click. "jo jaime, con lo feliz que estaba conduciendo" "claro moza, lógico, pruebas el jabugo y ahora te toca comer gachas otra vez".
hay algo en la lógica conquense que es sabia a reventar. 
al día siguiente voy a tráfico con las marcas de la sábana pegadas aún en la mejilla. un cuadro. el jefe me ve y me dice que va a buscar el exámen y se va por la izquierda. como si fuera una escena de teatro, veo que vuelve hacia la derecha, y luego de nuevo para la izquierda. le sigo con la mirada como si estuviese en un partido de ping pong. él ni me mira, pero cada vez lleva más papeles en la mano. al volver ni siquiera me da el exámen. "mmmmmmmmm, a ver cómo te explico, no te puedo asegurar nada pero por lo que veo hay un par de fallos en la corrección de tu exámen así que tengo que hablar con madrid...pero tiene buena pinta".
salgo de tráfico que me siento mary poppins sobrevolando cuenca. no me lo puedo creer.
a la hora exacta llama, por lo visto sólo tengo un fallo. jaime, "esto no me había pasao en la vida".
bienvenido a la mía....

Monday, 21 January 2013

viajes low cost


queridos y queridas, aún arriesgándome a quedar como una petarda, he de decir que llevo toda una vida metida en un avión.
mi primera vez fue a los pocos meses de nacer. mis abuelos vivían en argentina y mi madre me llevó a que me conocieran. pero el bautizo real llegó a los tres años cuando mi madre se fue a vivir a menorca. los viajes a madrid eran el sueño de cualquier niño: fanta de naranja, cacahuetes y rotuladores carioca. tampoco nos olvidemos de ese mini bolso rojo que te colgaban del cuello como si fueras una vaca donde guardabas tu billete y que confirmaba que eras un menor viajando solo. los demás niños del vuelo, bajo las faldas de sus madres, no podían más que mirar con envidia y resquemor ese símbolo de independencia que colgaba de tu cuello.
la confirmación llega unos años más tarde cuando (de nuevo) mi madre se va a estados unidos y yo con ella. los vuelos transatlánticos fueron la revelación. con diez años y unas dos veces por año iba y venía yo sola. aquí no había bolsito, pero sí una sala de espera llena de niños sin padres. era como una versión light de el señor de las moscas. niños saltando por sofás con la camisa fuera del pantalón, con mocos resecos y colgantes, cordones desatados y restos de chocolate por todo el hocico.
el apocalipsis.
total, que siguiendo con la comparativa esto de vivir en londres supongo será como el matrimonio.
sin embargo, y en estos años de unión entre londres y yo surgieron los primeros roces debido a las "aerolíneas low cost". una que es experimentada clienta de diversas y varias compañías no estaba preparada para lo que le venía encima. no atisbé, ni de lejos, que volar se convertiría en una de las experiencias más traumáticas de mi vida.
los primeros problemas en nuestro matrimonio fueron leves. o yo, cegada por mi amor a volar, los dejaba pasar y encontraba múltiples excusas ("es que es muy mala temporada", "claro, es que con estos precios la gente se entusiasma", etc). hasta que, pobre de mi, me di cuenta de una vez por todas que volar había cambiado por y para siempre.
yo soy de las que disfruta hasta haciendo la maleta. no hay cosa que más me guste que pensar en qué llevar, coger el tren que me lleva al aeropuerto, pasar seguridad e, incluso la comida de los aviones. disfruto con y cada elemento del trayecto porque significan una sola cosa: voy a viajar.
a hacer turismo, a ver amigos, a visitar familiares...a lo que sea pero dejando atrás las preocupaciones y la rutina.
adoro viajar. y más si es en avión transatlántico que eso supone que me voy aún más lejos, lejísimos. (y que cuento con un catálogo de películas mucho más amplio).
pero como digo, esto ha cambiado.
para empezar está la mala leche que te brota cuando sacas el billete y ves que entre gestiones, iva, impuestos y pluses varios por tarjeta visa electron el billete te sale por ciento cincuenta en vez de veinte.
luego está esa tensión cada vez que te mandan el mail para que imprimas tu tarjeta de embarque, que si no luego te encasquetan sesenta euros como sesenta soles. pero tú y yo y todos sabemos que lo vas a dejar para la noche antes de que salga tu vuelo rezando para que no se te acabe la tinta de la impresora en ese preciso instante.
ya con todo preparado está la gran pregunta...¿cómo coño llego al aeropuerto? londres es diferente porque no hay uno, ni dos, ni tres, sino cinco aeropuertos con diferentes y múltiples formas de llegar a ellos. tú pregúntale a cualquier persona en londres cómo llegar al aeropuerto de stansted que te sabrá decir cómo ir hasta en ala delta.
total que una vez allí está el momento seguridad que es mítico. da igual lo preparado que llegues a la cinta que siempre, siempre ocurrirá algo para que pierdas los nervios. se te olvida quitarte los pendientes, te tienes que quitar los zapatos, te pita, se te engancha la bufanda con el bolso, olvidas sacar una botellita de agua con restos de babas, etc. el asunto es que tendrás a alguien detrás con el aliento en el cogote. ah sí, se me olvidaba, y ocho de cada diez veces te habrás puesto los calcetines más feos, rotos u horteras que hayas encontrado en tu armario. con clase.
pero cuando llegas a tu puerta de embarque es dónde de veras uno puede diferenciar a los amateurs de los profesionales.
los amateurs son lo más. para empezar están sentados esperando a que les llamen tan pichis. que por dentro no puedes evitar pensar "luego me llorarás cuando no encuentres sitio". tú, que eres una profesional, te pones a la cola aunque te quede una hora para embarcar. ah, y cuanta más cola se forma detrás tuya, más orgullosa estás de ti misma. siempre está algún desgraciado que llega cinco minutos antes de que abran las puertas y se pone el último a la cola. ese siempre da una penita...
además los amateurs nunca pierden la esperanza. son positivos por naturaleza. pero la cruda realidad les da una torta a mano abierta en toda la cara en forma de azafata de ryanair. esa azafata poderosa y en ocasiones cruel que tiene tu futuro en sus manos. ellas son como jedis, están en todas partes. son como gandalf, si ellas dicen que no pasarás, tú te jodes y no pasas. principalmente, por dos motivos: porque has intentado pasar con la maleta reglamentaria y un bolso cruzado estratégicamente oculto bajo el abrigo (ella tiene mirada láser y siempre, digo siempre, te pillará) o porque, efectivamente, tu maleta cumple los requisitos pero va más petada que sol en fin de año. aquí es cuando las imágenes dantescas transcurren una detrás de otra: esas personillas amateurs intentando ponerse toda la ropa de la maleta encima o ese hombre indignado que se niega a pagar un extra.
tú les pasas pensando "si ya lo sabes para qué lo haces".
total que ya dentro es la ley del más fuerte, una mezcla de los juegos del hambre y lost. en ese momento no hay solidaridad ni modales. si hay que tirar una vieja al suelo para poner tu maleta en los "compartimentos superiores", se tira. por culpa de la octogenaria con respiración asistida no te vas a pasar tú la hora y media de trayecto con la maleta bajo el asiento de delante con las rodillas pegadas a la nariz.
una vez todos apretujados como sardinas en lata y listos para despegar comienza el mercadillo ryanair. colonias, lotería, billetes de tren, cigarros electrónicos, que eso parece la latina un domingo a mediodía.
también hay que prepararse a no entender nada de nada durante el trayecto. si son azafatas inglesas, no hablan castellano, si son españolas, el inglés parece élfico. no hay manera. ¿qué ocurre? que cuando llegas a tu destino no sabes si sales por delante o por detrás porque simplemente no entiendes lo que ha dicho la azafata.
y en este momento los amateurs cometen otro error. en cuanto para el avión se avalanzan como hienas a sus maletas, ansiosos, como pensando "me la han dado antes pero ahora no". error. que te levantes de tu asiento no quiere decir que vayas a salir antes, sobretodo si estás en ventanilla. al revés, lo único que conseguirás es desesperarte, refunfuñar, acabar con el cuello roto y llegar al siguiente paso, revisión de pasaporte, más quemado que la pipa de un indio. hacedme caso, ni os mováis. no merece la pena.
y como digo, el último paso. mi reacción ante ese hombre responsable de aduanas depende de dónde me encuentre. la verdad es que a los americanos y los ingleses los veo la mar de profesionales. se dedican a eso y punto. y eso como que da un status. sin embargo en otros países, como españa, es la policía nacional. y no es por nada, pero yo siempre me pregunto, qué habrá hecho ese madero para pasarse seis horas mirando pasaportes. porque algo habrá hecho. ese tío no ha pasado por la academia para acabar en un cubículo encerrado. ese tío quiere "apatrullar" la ciudad, no nos engañemos.
el caso es que para cuando llegas a tu destino brotan dos pensamientos según qué casos. si pasas un fin de semana no te puedes creer que en dos días vayas a tener que sufrir lo mismo. si, por el contrario, pasas mínimo una semana sabes que ese trauma quedará en el olvido y que, cuando llegue el día de volver, sufrirás el proceso como la primera vez. jurarás en arameo, despotricarás pero, por desgracia, la próxima vez que veas aquello de "vuelos a cinco euros ida y vuelta" volverás a caer.
de lleno y en toda la cara.
































Thursday, 6 September 2012

polvo eres, y en polvo te convertirás

queridos y queridas, irrumpo mi silencio porque la verdad, la historia lo merece.
una de las razones por las cuales este verano me dirigí hacia costas marbellíes fue porque mi madre y yo teníamos una misión importante. misión postpuesta demasiadas veces y que urgía.
la verdad es que da hasta vergüenza verbalizarlo...
el caso es que teníamos que arrojar al mar las cenizas de mi abuela y de mi tía lourdes.
y lo califico de misión por múltiples razones. en primer lugar, porque las pobres llevaban en sus respectivas urnas dos años mi abuela y seis mi tía. en segundo lugar, porque las cenizas viajaron de madrid a coruña, y de tierras gallegas a marbella en una bolsa azul de ikea (y especifico azul porque todos sabemos que si fuese amarilla tendría nombre: hurto.) y en tercer lugar, porque eso de echar restos humanos al mediterráneo está más que prohibido. con mi abuelo materno confieso que ya infringimos la ley. pero en esa ocasión unos amigos nos dejaron un velero, así que te pasas la ley por el pebetero pero con estilo.
en este caso ya digo, ni velero, ni ná: bolsa azul de ikea.
pero la misión no es tan fácil como parece. 
para empezar porque hay que elegir un lugar con significado...ya que han estado las pobres ahí encerradas la torta de años, hacerlo con una poquita de gracia, no?
el caso es que nos podríamos haber ido a cualquier playa de marbella (será por costa, coñe). pero no, lo  más "lógico" en este caso era tirarlas en uno de los espigones del paseo marítimo del pueblo. así que, ni cortas ni perezosas, mi madre y yo aparcamos el coche (y las cenizas) en el parking y nos lanzamos en busca del lugar perfecto. y paseo para arriba, paseo para abajo deliberamos..."este no que hay mucha luz, mejor ese" "uy no, pau, que ese está muy oscuro y vamos a parecer sospechosas" "pues en ese" "no, no, que esa playa no le gustaba nada a tu abuela"...
decidimos por fin por el oscuro porque, por muy sospechosas que parezcamos, si vemos a la benemérita echamos las urnas al mar sin parafernalia, silbamos, miramos para otro lado y "pío, pío que yo no he sido".
así que de vuelta al parking recogemos la discretísima bolsa de ikea, las margaritas blancas que compramos dos minutos antes de que la floristería cierre y vamos de excursión a nuestro espigón secreto.
más, alas! de secreto nada que en el mismo lugar dónde nos disponíamos a celebrar la liturgia hay un marroquí fumándose un canuto de dos palmos.
ahí estamos mi madre y yo, con la bolsa de ikea, en un espigón oscuro al lado de un marroquí, que no sabemos si irnos, o quedarnos o sentarnos al lado de él o qué. además que tiene que ser ahí, no por nada, sino porque las olas no chocan con tanta fuerza y el viento favorece al no acabar hechas unas croquetas echando las cenizas.
total, que no hay marcha atrás y decidimos sentarnos en el lado opuesto al marroquí. el marroquí nos mira.
decidimos empezar por mi tía lourdes que lleva metida más tiempo. mi madre se pone sentimental (obvio, era su hermana) y dice unas palabras la verdad que preciosas. me toca, he de abrir la urna. "mamá esto no abre" "pau, ¿cómo no va a abrir? ¿no te dije antes de salir de casa que chequearas las urnas?" "no mamá, tú me dijiste que mirara a ver si estaban bien, y estaban en su sitio pero no las abrí" "no, no, no. pero bueno. a ver, ¿cómo se abre?" "como una lata de nesquick" "y la de tu abuela?" "igual, pero la de la abuela se abre fácil porque lleva menos tiempo" "¿y ahora qué?"
pues ahora dale que te pego a la lata...con una llave, con las uñas, con los pendientes, con una moneda, y otra vez con las uñas hasta que (por fin!) se abre.
"se ve que no quiere dejarnos" "ni que lo digas..."
al borde del espigón echo las cenizas mientras mi madre tiras las margaritas. suena bucólico y divino, pero no. porque las flores no llegan al mar y las cenizas van mitad al agua, mitad a mi boca. "mamá, esto no está funcionando" "que sí, que sí tu sigue que ya se lo llevará la corriente".
nos sentamos de nuevo. ea, ahora toca la abuela.
en ese momento llega el segundo marroquí, amigo del primero. se sienta, hablan, nos miran.
"qué hacemos, mamá?" "nada, nada, ya te taparé yo con las flores". flores quedan cuatro y un tanto escuálidas, pero vale. me toca de nuevo. pero esta vez no quiero comerme la ceniza. así que no sé que me pasa, que me posee el espíritu de una percebeira y se me pone entre ceja y ceja acercarme más al mar. con una mano la urna, con la otra voy bajando mientras oigo la voz de mi madre en la lejanía ("que te vas a romper la crisma!") la cual, ignoro. al llegar a la piedra deseada mi pie izquierdo se engancha y si tuviese dos manos libres podría parar el desastre. pero no. así que por un segundo que parece una eternidad me visualizo perfectamente con los piños en las roca. en el último momento, me paro con la punta de los dedos, me arranco la piel (cómo no, llevo chanclas), hago el remolino en el aire y caigo de culo una roca más cercana de lo que me había propuesto en un principio.
mi madre. "yo no digo nada...pero ya te lo dije". 
yo. "mamá, tira margaritas". 
tiramos las cenizas y las margaritas. y nos sentamos mientras el faro nos ilumina de forma intermitente. la luna está llena y, sí, la marea sube poco a poco llevándose las flores y las cenizas. los marroquíes se van. la gente anda por el paseo ajena a todo. lloro.
"¿te has hecho daño?" "no".
me sacudo la arena y la ceniza de los vaqueros. me ajusto el foulard y descubro una pegatina dorada que no reconozco...la quito y leo lourdes frías rudolphi 07-02-1957 + 11-07-2006
"de la urna. ya te dije yo que no quería irse..."

al día siguiente todas las cadenas de televisión relatan el incendio más importante en muchos años en la costa del sol. la verdad es que nos pasó rozando. mi madre y yo desayunamos en la terraza mientras vemos ir y venir a los aviones y helicópteros que recogen agua del mar sin cesar y la llevan para apagar las llamas.
silencio pensativo.
"con la de años que hemos tardado en tirar las cenizas al mar, espero que tu abuela no esté en uno de esos aviones camino al monte...la pobre odiaba volar".
sonrisa...



Tuesday, 10 April 2012

la piscina

queridos y queridas, me he apuntado a un gimnasio.
por diversas razones y complejos razonamientos pero la más obvia, el tamaño de mi pandero.
tanteé opciones. por un lado, estaba ese gimnasio barato no, lo siguiente. y cutre no, lo de más allá. por otro, el súper lujoso de la muerte y caro que te caes. al uno había que ir en cercanías, al otro en bus.
obviamente, no me apunté a ninguno de los dos. seamos sinceros, si ya cuesta ir, no te digo ya si encima hay que depender del transporte público londinense. una no va al gimnasio en cama porque no puede.
buscaba un centro a tiro de piedra. de esos que, si me apuras, una puede bajar hecha una pelota arrastrando la mejilla derecha por el asfalto.
y lo encontré.
a menos de diez minutos de mi casa (ojo, y cuesta abajo), había un gimnasio a mi medida. cercano (creo ha quedado claro), acogedor, con variedad de clases, con piscina y (redoble de tambores) solo para mujeres.
en efecto, siguen existiendo los gimnasios femeninos. ya habrá quién piense "solo femenino? pero bueno, qué estamos, en la edad media?"
antes de que a esa persona le vaya a explotar la carótida, explico.
mi barrio (en especial mi casa) es frontera de diversas culturas. culturas digamos, reacias a que sus mujeres lleven la falda por encima del menisco (o del tobillo, depende).
así que mi gimnasio es el lugar perfecto donde, entre bicicleta y abdominal, descocarse y marujear a placer. yo no las entiendo, pero el lenguaje corporal es universal, queridos y queridas, y el marujil ni os cuento.
para calentar motores me apunto a aqua gym. mi madre, experta en darse bailoteos acuáticos, me lo recomienda. yo no soy quien para desobedecer a una madre.
total que me presento con equipamiento completo. toalla, chanclas, bañador de competición, gorro morado y gafas. que no sea porque no lo intento.
y allí están ellas. juntas pero separadas.
dos caribeñas de risa contagiosa que no saben nadar, tres judías ortodoxas que por su gesticulación planean (mínimo) la defunción de uno de los parientes, una india con bañador modelo "pijama" (manga hasta la muñeca, pantalón hasta tobillo), una inglesa con el gorro de la ducha puesto que no ha visto una epilady en su vida y, he aquí el misterio, dos señoras de nacionalidad desconocida con gorros azules más napoleónicos que de piscina. les sobra por todos lados, con una punta en la frente, otra punta en el cogote. me las quedo mirando. me miran. me voy a la ducha para disimular.
la piscina es la mitad de la mitad de lo que os podáis imaginar. tres calles y da gracias. comienza la clase. una no tiene la potencia de michael phelps ni, mucho menos, la gracia de esther williams pero en comparación soy un delfín, no digo más. hay una, la inglesa, que parece que se entrena para las olimpiadas, pero como siga así le va a dar un infarto. un tanto apelotonadas, las caribeñas, las judías ortodoxas, la india, la inglesa, las napoleónicas y yo botamos, y saltamos, y meneamos nuestros hermosos panderos a ritmo del waka-waka. me siento bill murray en lost in translation. a veces me entra la risa, de esas que expresan un "menos mal que esto es solo para mujeres".
la clase acaba. de tiempo y con mi dignidad. pero el jueves que viene estaré ahí de nuevo.
la dignidad está sobrevalorada.
al salir de la piscina, y mientras me voy secando, observo que, al lado de la salida hay un dispensador metálico. de qué? me entra la curiosidad y me acerco. por lo visto de patucos de plástico, por si a una se le olvidan las chanclas, poder pasar a la piscina. entra una mujer, deja la toalla a un lado, coge un patuco azul y, sin perder un ápice de seriedad, se lo coloca en la cabeza.
misterio resuelto. y con dos pares.
mientras subo las escaleras hacia los vestuarios me cruzo con una mujer con una media cortada color carne de gorro.
definitivamente, la inventiva del ser humano no tiene límites. (y gracias).

Thursday, 29 March 2012

carta a un ministro de justicia

querido ilustrísimo señor gallardón, le escribo estas letrillas porque el otro día me encontraba yo leyendo como de costumbre la prensa nacional y, cuál es mi alegría cuando leo sus últimas declaraciones. según ha dicho usted (y cito textualmente que me he visto el vídeo y todo, no se vaya usted a creer) "la libertad de la maternidad es lo que hace a las mujeres auténticamente mujeres".
bueno, es que casi me levanto de la silla y me pongo a aplaudirle.
qué don de palabra, qué saber estar.
y mire que a mi tampoco me caía muy en gracia cuando estaba usted de alcalde de madrid porque le veía yo demasiado libertino. pero ya veo que eso de estar en el gobierno le ha venido divinamente.
y es que nadie mejor que usted, con esa cara de macho español, para saber lo que es una mujer. qué sabrá la otra que le contestó, esa que dijo que "una mujer no es más mujer por ser madre, como un hombre no es más por ser ministro". vamos, tendrá valor la cara dura. que es que no entienden que cuando una se queda embarazada es mejor no tener opciones, ni pensárselo ni ná de ná. al paritorio y punto. qué otra cosa le va a hacer sentirse más mujer a una mujer que la maternidad? un trabajo con sueldos equitativos entre hombre y mujer? qué va! unas leyes dignas de permiso por maternidad? bueno va, y qué más?
no, hombre no, mejor lo que usted ha dicho que encima lo ha dicho la mar de bien.
y esas mujeres que osan no tener hijos? no cree usted que ya es hora de sacar una ley que las penalice como dios manda? porque no son "mujeres, mujeres", como usted bien dice, sino trapillos a los que no las quiere nadie.
y no crea que no me he percatado yo de que, encima de la que está cayendo en españa entre los camps, los matas y los eres varios, usted - el mismísimo ministro de justicia - nos ha priorizado a nosotras, las "mujeres mujeres". porque sepa usted, señor gallardón, que nos encontramos indefensas e inválidas ante una sociedad que nos coge de los pelos y nos lleva a rastras a abortar en masa.
por eso, he de añadir, me ha parecido de lo más correcto que me compare usted su discurso con el del martin luther king para proclamar a los cuatro vientos que viene a salvarnos porque es usted nuestro súper lópez particular. y es que tiene toda la razón y yo me postro a sus pies. las mujeres no podemos quedarnos embarazadas tranquilas. nos apedrean, insultan y vejan por la calle con total impunidad. la similitud entre los acontecimientos es impepinable. la "mujer mujer" sufre igual que los afro-americanos que no podían ir al mismo baño que los blancos y que eran quemados vivos y colgados de un árbol a la entrada del pueblo. vamos, es que blanco y en botella...
y ni caso si le dicen que hace demagogia eh? que no me entere yo que eso a usted le afecta ni una mijita. aquí mi libertad la elige usted que para eso es ministro de justicia, padre, esposo y sobretodo, un hombre muy hombre.

con cariño,

su (muy libre) humilde servidora

Thursday, 15 March 2012

hombres anuncio

queridos y queridas, qué chungo es esto de no saber qué escribir.
no porque no haya temas (que será por temas de qué hablar con los tiempos que corren), sino porque hay veces que una no encuentra las palabras. literalmente, parece que una enmudece.
muchos andáis con la mosca detrás de la oreja. no miento si digo que he empezado unas cuantas historias...pero vamos, que no hay manera.
y esto ya me está tocando la fibra...
porque yo otra cosa no, pero soltar por esta boquita un rato...
y es que me está costando la salud esto de no poder quejarme de una forma u otra.
así que me he decidido por algo que, creo, no pensé en hacer antes.
escribir por escribir.
no pienso corregir una coma (sí alguna falta de ortografía que esas duelen), así que lo que salga va?
pues eso.
el otro día me quedé perpleja. leí con cara susto que por lo visto el metro de sol de madrid está patrocinado por una marca de móvil. no sé explicar muy bien por qué pero me parece una aberración. supongo que me parece irónico que hace unos meses esa misma plaza fuese epicentro de uno de los movimientos sociales más importantes de los últimos años en españa y ahora el nombre vaya asociado a una multinacional.
no es que me ponga tonta con esto (hay otros problemas más importantes) pero es que, no sé si es por aquello de que vivo en la lejanía, me da una pena tremenda que mi querida plaza del sol sea ahora víctima del dinero.
claro que tampoco pensé que el teatro calderón se llegaría a llamar teatro haagen dazs, así que...
o cuando a mi equipo de baloncesto del alma puso delante ese "adecco" y pasó del azul al rojo. ya estamos curados de espanto (sobre todo ahora, que como sigamos así vamos a echar de menos a los patrocinadores y todo), pero en su momento fue como venderle el alma al diablo.
pero es que ahora todo es un anuncio. hasta los "pijoflautas". esos del anuncio de loewe que sueltan perlas de sabiduría como que estar enamorados es "algo superguay" y que "hacerse mayor es un rollo". yo vi el video con los ojos medio cerrados...casi como si fuese una película de miedo la verdad.
y es que a mi todo esto me da como cosilla...
pero para cosilla lo que leí el otro día que ya me quedé bizca. por lo visto en estados unidos en un festival de rock estaban utilizando vagabundos como hombres antena para el wi-fi.
bueno, me he sacado de la manga un titular un poco basurilla, no?
al hombre no le han puesto una antena en la cabeza literalmente pero la decisión ha sido un poco controvertida (obvio). no se sabe bien si se les está ayudando o si se están aprovechando de ellos. claro, esto es según cómo se mire. ahí salía ese hombre sin medios (y sin dientes) encantado de la vida porque se llevaba un par de dólares por conexión. pero, de nuevo, a mi eso tan inocente no me lo parecía tanto.

ya sé que he vuelto un tanto guerrera. me lo noto, me lo noto. no sé si tendrá que ver que me he enganchado a "salvados", estoy follonera y ahora cada vez que veo uno me "dan ganas de invadir polonia".
todo sea por arrancar...

Tuesday, 13 December 2011

melonadas del tío juan: menú chino

queridos y queridas, os ruego montéis un momento en mi delorean particular...
conocí al tío juan hace unos siete años. era verano, yo estaba en un cruce de caminos (percibo un hilo conductor en mi vida...) y como no sabía qué hacer me puse a trabajar en unos cines. pero no unos cines cualquiera. no señor. sino en los cines princesa de madrid.
era lo más parecido al trabajo soñado para una cinéfila como yo...películas en versión original y palomitas gratis bajo un aire acondicionado glacial en una ciudad que rozaba la temperatura a la que se funde el acero. épico...
el caso es que allí estaba juan de acomodador. también marina. y juntos nos convertimos en el triángulo de las bermudas.
pasó el tiempo y se fueron yendo. primero marina, luego juan. yo seguí allí hasta que rocé la implosión, cogí los bártulos y me vine a londres.
sin embargo, ironías de la vida, un día andando por picadilly me encontré a juan que se había venido a vivir aquí sin tener (seamos sinceros) mucha papa de inglés.
nos tomamos un par de pintas, nos pusimos al día y el resto es historia...ahora no sólo es amigo sino compañero de piso.
fin del flashback.
volvemos al presente.
la idea de este post nació hace unas semanas a raíz de que el tío juan volviese al catering extremo conmigo. hasta entonces había estado secuestrado por burberry, (recordemos) compañía de la cuadrícula obsesiva. yo ya salí escopeteada de allí y lo mismo le ha pasado al tío juan.
el caso es que ahora le veo si no es en casa en el curro y, claro, me cuenta cosas. cosas que sólo le pueden pasar a nuestro querido tío juan. el tío juan ha vivido diez años en madrid pero es de albacete. el tío juan es una mezcla de lo urbanita y lo rural. entre un audi y un tractor. como un almodóvar a la enésima potencia. y si el tío juan ya es gracioso y mete gambas en castellano, no os quiero ni contar en la lengua del mismísmo shakespeare.
y esto nos lleva al post. un día en el bus de camino a casa mientras el tío juan se enfrascaba en una particular retahíla de anécdotas cada cual más surrealista, la tía pau tuvo otra de sus apariciones marianas. en este caso melonadas del tío juan.
comencemos pues.

menú chino.
en ocasiones trabajamos en el victoria and albert museum. que más que un museo parece un bazar. uno puede encontrar allí desde trajes que vistió la mismísima grace kelly a un king kong hecho de clavos.
el caso es que siempre dejamos nuestras mochilas en la sala rafael. aquel día el suelo de dicha sala contaba con, a modo de obra de arte post-modernista, una moqueta gigante en forma de uve. en ella uno podía hacer la albóndiga de un lado al otro y el mongo por partes iguales.
y fue este hecho y no otro el que concatenó la desgracia.
allí estábamos todos los camareros, aburridos como alpargatas a punto del suicidio colectivo esperando a ser llamados para comenzar el servicio cuando a alguien se lo ocurrió quitarse los zapatos y empezar a rodar cual yo-yo por la moqueta. como el ser humano tiene la personalidad de un tubérculo y la originalidad de un guisante, pues (obviamente) más camareros le siguieron hasta convertir la sala en una pista de circo.
entre los "mira como corro", los "mira sin manos" y los "mira cómo doy vueltas" se encontraba luan don-dang. que parece que me invento el nombre pero no. luan don-dang es, oh sorpresa de sorpresas, mitad asiático. luan don-dang es bajito, regordete, sufre de verborrea crónica y sonríe las veinticuatro horas del día. es como un buda feliz. luan don-dang, además, rodaba dale que te pego por toda la moqueta encantado de la vida como si no hubiese un mañana.
y ahí estábamos el tío juan y yo, observando boquiabiertos a luan don-dang revolcarse como una croqueta cuando el tío juan, incapaz de reprimir las ideas que le vienen a la mente y mientras sus iris iban de lado a lado que parecía estar viendo un nadal-federer, espetó:

- look, a roll. (a lo que yo pienso inmediatamente no será capaz...es imposible que vaya a decirlo...no puede ser). a spring roll. (pues sí, va a ser que sí se lo va a decir...)

efectivamente el tío juan le ha llamado "rollito de primavera" al chino en toda la cara. silencio sepulcral en la sala. juan parece querer salir corriendo (de vuelta a albacete). yo empiezo a hacer movimientos nerviosos con las manos. luan don-dang deja de hacer la peonza, nos mira extrañado y, horror de horrores, no sonríe. lo único que se oye es la risa de ludovic, un camarero argelino que mide dos metros, pesa 110 kilos y se ríe como eddie murphy...bueno, y tampoco deja de murmurar entre risa y risa "spring roll".
claro, no ayuda.
un "mira cómo hago un mortal" de un chaval que oímos en la lejanía y la lógica galleta que se pega nos salva de la masacre. las piruetas vuelven a la moqueta y con ellas la normalidad.

el resto de la noche transcurre con luan evitando a juan. y el pobre tío juan musitando cabizbajo un "ha sido sin querer" o un "se lo hubiese llamado a cualquiera aunque no hubiese sido chino" cada vez que me lo cruzaba.
menos mal que luan don-dang es verdaderamente como un buda feliz porque, al siguiente día, allí estaba él con el tío juan de nuevo como si fueran colegas de toda la vida...hablando de vete tú a saber qué y en qué idioma.

en fin, dios los cría...